Más de un millón de deudores readecuaron préstamos en Honduras

El 81% de la cartera crediticia sometida a mecanismos de alivio ya cuentan con nuevos planes de pago de acuerdo con su nueva realidad económica

Usuarios financieros esperan ser atendidos en una agencia bancaria del centro de San Pedro Sula.
Usuarios financieros esperan ser atendidos en una agencia bancaria del centro de San Pedro Sula.

Tegucigalpa, Honduras.

Más de un millón de hondureños, entre personas naturales y jurídicas, se acogieron a las medidas de alivio de deuda aprobadas durante la pandemia del covid-19 y las tormentas Eta y Iota, reportó la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS).

En total fueron 1,126,769 deudores los beneficiados, de los cuales el 83% son personas naturales y el 17% empresas.

“Desde marzo de 2020 al 26 de febrero de 2021, la cartera sometida a mecanismos de alivio asciende a L232,170 millones, que equivale al 58% del total de la cartera de créditos”, precisó la CNBS.

De ese monto fueron reestructurados L135,646 millones, pero 51,797 millones representan a quienes solo se beneficiaron con el período de gracia y luego normalizaron sus pagos, o sea que no necesitaron que sus créditos fueran reestructurados, comunicó la CNBS.

“En general podemos concluir que el 81% de la cartera sometida a los mecanismos de alivio ya cuentan con un nuevo plan de pago de acuerdo con su nueva realidad económica”, agregó el ente regulador.

A pesar de que la mayor parte de las personas han readecuado sus préstamos, todavía hay una fuerte cantidad que verá afectado su historial crediticio, ya que desde marzo de 2020 no han efectuado pagos de sus créditos ni han solicitado alivio.

En ese sentido, el monto de la cartera en mora o deteriorada está en este segmento y asciende a L44,726 millones, según la CNBS.

La Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (Ahiba) y el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) solicitaron a la CNBS que se ampliara el plazo, que venció el 31 de marzo, para que quienes no han readecuado sus deudas pudieran hacerlo y porque se limitaría el acceso a préstamos.

Sin embargo, las autoridades de la CNBS denegaron la petición y explicaron que “el no ampliar el plazo no significa una paralización del crédito”. Consideran que el crédito se reactivará o tendrá una mayor demanda en la medida que haya un mayor dinamismo en la actividad económica.

El deterioro de la calificación de riesgos limitará el acceso a crédito a quienes no han podido pagar y, en consecuencia, esto afecta los indicadores del sistema financiero y la ansiada recuperación de la economía.

“La reactivación de la economía está estrechamente relacionada con el mayor dinamismo del crédito. Mientras no haya más demanda de crédito para invertir será difícil que la actividad económica se reactive”, advirtió la economista Liliana Castillo.

La Prensa