Lionel Messi falló su segundo penal de la temporada y el número 12 a lo largo de su carrera. La ‘Pulga’ tuvo una inmejorable oportunidad para empatar el marcador en el partido entre Brasil y Argentina, que se disputó en China.
El árbitro cobró penal a favor de los albicelestes, por una supuesta mano, y Lionel Messi tomó el balón para ejecutarlo. Los jugadores de Brasil protestaron por la pena máxima que determinó el juez.
Messi tomó la responsabilidad, disparó y el guardameta brasileño Jefferson estuvo atento. El portero tapó el disparo y el partido continuaría en 1 a 0 a favor del equipo dirigido actualmente por Dunga.
Al final, Brasil se impuso por 2-0 con un doblete de Diego Tardelli y dio un paso importante para curar las profundas heridas que le dejó el Mundial 2014.