La polémica no se hizo esperar y apareció en el tramo final del electrizante duelo entre Paris Saint-Germain y el Bayern Múnich por la semifinal de ida de la UEFA Champions League, el torneo de clubes más prestigioso de Europa.
Corría el minuto 45 del primer tiempo, con un vibrante 2-2 en el Parque de los Príncipes, cuando se sancionó un polémico penal a favor del vigente campeón, el PSG.
Todo nació de un centro de Ousmane Dembélé que impactó en el lateral canadiense Alphonso Davies. En primera instancia, la jugada siguió su curso, pero segundos después el árbitro fue advertido desde el VAR para revisar la acción.
El colegiado suizo Sandro Schärer, de 37 años, acudió al monitor y terminó señalando la pena máxima en una decisión que desató el debate.
En redes sociales, muchos aficionados cuestionaron el cobro, argumentando que el balón impactó primero en el cuerpo de Davies y, por la inercia, posteriormente en su mano.
Finalmente, el propio Dembélé asumió la responsabilidad desde los once pasos y no falló: ejecutó con categoría y engañó al experimentado arquero alemán Manuel Neuer para firmar el gol.