Poseído por el gol, Lionel Messi dio ayer otra magistral exhibición para depositar plácidamente a su Barcelona en los cuartos de final de la Liga de Campeones al vapulear 4-0 al Stuttgart.
Messi metió dos de los tantos para el campeón vigente, que no tuvo piedad de un rival demasiado manso. De un zarpazo, el delantero argentino suma cuatro dianas en el torneo y quedó a tres de Cristiano Ronaldo, el líder de la tabla, cuyo Real Madrid no sobrevivió la ronda de octavos de final.
Con nueve conquistas, Messi fue el máximo goleador de la pasada edición y ahora mismo es el líder del campeonato español con 22, luego de que el domingo facturara un triplete en el 3-0 sobre el Valencia. Messi anotó a los 13 y 60 minutos, ambos de notable factura.
El primero cayó cuando desde cerca de la medialuna remató en medio de cuatro jugadores del Stuttgart. El otro lo hizo con un medido remate rasante desde el borde del área.
Y eso no fue todo, ya que inició la jugada del segundo gol que fue obra de Pedro Rodríguez a los 22. Bojan Krkic, que había ingresado hacía poco, puso cifras definitivas a los 89.
El Barça encaró el choque con cierta sensación de alerta tras empatar 1-1 en el duelo de ida en Alemania y algunos partidos en el torneo español en los que no anduvo acertado.
También tenía en cuenta la estadística de que cuatro de los últimos campeones de Europa habían caído eliminados en esta instancia. Y acusó la inesperada baja de su enlace Xavi Hernández, que sufrió una lesión muscular en un entrenamiento.
Pero nada de eso les detuvo. Los de Pep Guardiola liquidaron el partido sin complicaciones y resultó ser un monólogo azulgrana.
El Stuttgart, que había dado muy buena imagen a la ida, apenas llevó peligro a la meta de Víctor Valdés, que sólo tuvo que preocuparse de algún balón en largo para el germano-brasileño Cacau y de las internadas por la banda del italiano Cristian Molinaro y el bielorruso Alexander Hleb, ex jugador del club catalán.
Burdeos pasa
El Burdeos de Francia sufrió al final, pero completó el pelotón de ocho equipos en la siguiente ronda tras vencer 2-1 al Olympiakos.
El conjunto bordelés pudo seguir su racha triunfal en Europa, donde presenta los mejores números, con siete victorias y un empate en sus ocho encuentros, en los que sólo ha encajado tres goles.
El Girondins, cuyo mejor resultado en la Copa de Europa son unas semifinales en la campaña 1984-1985, no jugaba los cuartos de la máxima competición continental desde 1988, por primera vez en 22 años.
Yoann Gourcuff (5) y Marouane Chamakh (88) fueron los autores de los goles del campeón de Francia, que venía bien plantado tras imponerse 1-0 en la ida. Kostas Mitroglou (65) le puso un poco suspenso al partido al descontar para los griegos.
Ambos equipos terminaron con un hombre menos: el Olympiakos por la expulsión de Matt Derbyshire a los 60 y el Burdeos por la de Alou Diarra ocho minutos después. Con el pase de Barcelona y Burdeos, todo queda listo para el sorteo de la siguiente etapa, el viernes.
Único español
El Barça será el único club español, ya que el Real Madrid y el Sevilla cayeron eliminados a manos del Lyon y el CSKA de Moscú, respectivamente. Francia e Inglaterra tendrán dos representantes. El Lyon es el otro francés, mientras que Manchester United y Arsenal portan los colores ingleses.
Inter (Italia) y Bayern Múnich (Alemania) redondean los ocho mejores. El CSKA tendrá la distinción de aparecer por primera vez en la instancia. La presencia de Burdeos y Lyon implica que Francia tendrá a dos por primera vez desde que el Mónaco y Lyon lo hicieron en 2004.
A la caza de su cuarta corona en la Copa de Europa, el Barcelona está más cerca de repetir en una final -el 22 de mayo-, que este año carga con el intrigante factor de que se disputará en el Santiago Bernabéu, el estadio de su clásico rival Real Madrid.