Luis Fernando Suárez, quien había preferido no hablar sobre la lesión de Luis Garrido, rompió el silencio y dijo lo que todos querían oír: el contención sí estará a tiempo para el Mundial de Brasil 2014.
El médico Raúl Pérez le había tirado la bolita al seleccionador de Honduras al indicar que el colombiano tenía la última palabra sobre la continuidad de Garrido en la concentración debido a la recaída en su problema muscular en la pierna derecha.
“Luis Garrido se queda porque se va a recuperar a tiempo. Llegará bien al Mundial. Hasta ahora, este percance no ha trastocado mis planes. Tendrá margen para estar a punto. Estoy completamente seguro de eso. Sé de la capacidad de los médicos que lo están tratando”, declaró.
Al consultarle si tuvo una conversación para levantarle el ánimo al jugador cuando este estaba triste, el timonel comentó: “No hablé con él. Lo importante es que sienta apoyo.
Estamos haciendo el esfuerzo para que Garrido se quede. Hacemos todos los trabajos médicos necesarios para recuperarlo. Luis es importante y él se siente así y se lo merece”.