La familia de Kenny Martínez atraviesa uno de los momentos más dolorosos tras el asesinato del joven futbolista de apenas 23 años. Mientras realizaba las diligencias para reclamar el cuerpo de su hermano, su hermana habló sobre lo ocurrido y aseguró que hasta ahora desconocen el motivo por el que le quitaron la vida.
Según relató la familiar a Diario LA PRENSA, Kenny habría sido seguido antes de ser atacado. De acuerdo con lo que la familia conoce hasta el momento, dos individuos que se movilizaban en una motocicleta y llevaban el rostro cubierto fueron quienes lo siguieron y posteriormente le quitaron la vida.
“Lo siguieron, lo mataron. Eso es lo único que nosotros sabemos, quien lo mató andaba en motocicleta. Dos individuos. Ellos iban encapuchados”, relató la hermana del joven.
La familia asegura que Kenny no había recibido amenazas y que no tenía conocimiento de algún problema que pudiera poner en riesgo su vida. La hermana recordó que antes de la tragedia se encontraban compartiendo en familia, como lo hacían habitualmente.
“Nada, nada. Nosotros estábamos en Kiambe compartiendo en familia como siempre y ellos vinieron”, explicó.
Con evidente dolor, describió a su hermano como una persona alegre, amistosa y querida por quienes lo conocían. Aseguró que Kenny era un joven que se relacionaba con todos y que no comprendía por qué pudo convertirse en blanco de un ataque.
“Él era, amigable, amistoso, feliz con todo el mundo. La verdad, no sé”, manifestó.
La muerte del joven ha golpeado profundamente a toda su familia, que ahora exige que el caso sea investigado y que los responsables sean llevados ante la justicia. Para sus seres queridos, Kenny tenía toda una vida por delante y numerosos sueños que quedaron truncados.
“Justicia, toda la familia, toda la familia. Esto ha ido a nivel mundial, esta noticia. Nos ha dolido, esto nos ha pegado a todos. Nosotros lloramos la muerte de mi hermano y exigimos justicia, que esto no quede así. La verdad, que no quede así”, expresó.
Kenny tenía apenas 23 años y, según su hermana, todavía tenía muchos sueños por cumplir. Su familia lamenta que su vida haya terminado de manera violenta y recuerda al joven por su personalidad y por su pasión por el fútbol.
“Un joven de apenas 23 años, con tantos sueños, con tantos sueños, pero afortunadamente apagaron todo”, dijo con dolor.
Al hablar sobre quién era Kenny, su hermana destacó no solamente sus cualidades personales, sino también su desempeño dentro de las canchas. Lo recordó como un futbolista destacado, alegre y con condiciones para el deporte que tanto amaba.
“¿Ahora quién era él? ¿Qué es lo que deja un futbolista? Recuerdos, amor, todo. Un excelente defensor, goleador, alegre. Él era único, único”, expresó.
La tragedia se vuelve todavía más dolorosa para la familia porque la hermana aseguró que había visto a Kenny apenas un día antes de su asesinato. Ambos estuvieron juntos y posteriormente él se adelantó mientras sus familiares continuaban detrás de él.
“Ayer, estábamos juntos ayer. Fue cuando él se vino adelante, que nosotros veníamos atrás de él”, recordó.
Sin embargo, cuando llegó al lugar donde se encontraba su hermano, la escena fue devastadora. Kenny ya había sido asesinado.
“Cuando llegué, mi hermano ya estaba ahí tirado muerto. Ya lo habían matado, pero nosotros veníamos atrás de él”, relató.
Hasta ahora, la familia continúa sin encontrar una explicación sobre las razones que pudieron provocar el asesinato. La hermana aseguró que esa es precisamente una de las preguntas que más los atormenta desde la muerte de Kenny.
“Nosotros nos hacemos esa misma pregunta. ¿Por qué? ¿Por qué lo mataron? ¿Por qué?”, manifestó.
La familiar insistió en que Kenny no había tenido problemas con otras personas y aseguró que, hasta donde ellos conocen, nunca estuvo involucrado en algún pleito ni había hecho daño a nadie.
“Porque él no fue, no estuvo en ningún pleito, no le hizo nada a nadie, no le robó nada, nada, nada. ¿Por qué? Nada”, concluyó.
Ahora la familia de Kenny Martínez espera que las autoridades investiguen el crimen, determinen qué ocurrió y encuentren a los responsables. Mientras enfrentan el dolor de su partida, sus seres queridos mantienen un pedido claro: que el asesinato del joven futbolista no quede en la impunidad.