La escuela española ha ido ganando terreno a nivel mundial y el fútbol hondureño no se ha quedado atrás. Más allá del ruido que ha generado la llegada de Francis Hernández como director deportivo de la Selección Nacional, el aragonés Cristian Aleza, con un trabajo desde las bases en el organigrama de la Federación de Fútbol de Honduras (FFH), juega un papel importante en la formación de los nuevos talentos catrachos.
Aleza dio sus primeros pasos en los banquillos en su natal Zaragoza, en donde nació su pasión por querer llegar a los jugadores con un mensaje de motivación y por cuidar de su bienestar. Posteriormente, el destino lo llevó a La Masía del Barcelona, una de las mejores academias de fútbol en todo el mundo en donde se empapó con el "ADN Barça", hasta que un día recibió una llamada desde Honduras, la cual no dudó en atender.
A casi tres años de su llegada al país, el español asistió a Diario La Prensa para hablar acerca de su trayectoria como entrenador, el desarrollo del fútbol base en Honduras a través del Plan de Desarrollo de Talentos (TDS, por sus siglas en inglés) y la llegada de su paisano Francis Hernández para ocupar un cargo tan importante dentro de la Federación.
LA ENTREVISTA
¿Qué nos puede decir sobre su trayectoria como entrenador?
Comenzamos en una etapa de fútbol formativo en la que nos introducimos en el sector, tuvimos experiencia tanto en el aspecto metodológico a nivel nacional en España como en diversos países. He estado trabajando en cuatro continentes, por lo cual me ha ido acercando un poco lo que puedan ser diferentes contextos y acercarme a cómo preparar a los futbolistas en edades inferiores.
Luego he tenido oportunidad de dirigir en fútbol en alto rendimiento tanto en tercera división como en fútbol femenino, tanto en primera como en segunda división y de ahí se dio la oportunidad de llegar a Honduras y no lo dudé en ningún momento.
Antes de hablar de su llegada a Honduras, ¿cómo ha sido su experiencia dirigiendo en cuatro continentes?
Lo primero es observar mucho, yo creo que eso es fundamental. Saber cómo vive realmente el jugador, el cómo puedes llegar al jugador y de ahí puedes fidelizar y llegar al entrenador que es el medio. Son contextos muy diferentes. En Asia, Bangladesh, Palestina, en África, Egipto, en América, Chile, Estados Unidos, por lo cual yo creo que es fundamental y es un máster a nivel humano.
¿Dónde ha notado que se vive con mayor pasión el fútbol?
Yo siempre digo que Honduras al final es símbolo de pasión y diversidad. Cuando se juega la Selección se transforma el país y afecta positivamente como negativamente. Es un país, que al igual que cualquier país latino, en el que el fútbol se vive con muchísima energía.
¿Cómo fue su experiencia formando parte del Zaragoza y como entrenador en La Masía del Barcelona?
En Zaragoza tuve la oportunidad de estar en el primer equipo femenino y también tuvimos esa oportunidad de estar en el fútbol formativo y en Barcelona llega a través de mi experiencia al vivir en la ciudad. Estuve dos años muy bonitos en Barcelona, donde realmente se aprende a entender el juego, saber cómo extenderse y cómo llegar al profesionalismo con las mejores condiciones y fueron dos años de una formación increíble en los que tuve la oportunidad de convivir con Isaac Guerrero, Paco Seirul.lo, personas que han influido mucho en la cultura del Fútbol Club Barcelona.
¿Con qué talentos estuvo La Masía?
Al principio estuvimos en la academia, ahí realmente pues hay jugadores que luego dan el salto a primera división y de ahí pues toda la convivencia en Sant Joan Despi tuve la oportunidad de ver a grandes futbolistas. Unos están en el Barcelona y otros están en el extranjero ahora mismo.
¿Cómo se dio su llegada al fútbol de Honduras?
Todo fue a partir de una llamada. Estaban buscando una persona que dirigiese todo el proceso formativo a nivel de la llegada del proyecto TDS a Honduras y de ahí se dio el estudio del contexto, del ecosistema, más un mes de papeleo, de documentación. Quería llegar en las mejores condiciones posibles para trabajar con prontitud y de ahí pues ya el grupo estaba trabajando a través de Gaspar y de José Romero, que son dos personas que han estado y Gaspar en este caso está actualmente en el proyecto TDS y de ahí me empapé de lo que realmente Honduras era, recorrimos todos los departamentos y la mayor cantidad posible de lugares.
¿Con qué se encontró al momento de su llegada?
Sobre todo con una voluntad increíble de mejorar, de lo que son las raíces del fútbol hondureño. En ese momento había seis centros de formación de talento. Hicimos un estudio tanto del entrenador como de las infraestructuras, como de la propia idiosincrasia. Del convivir y del propio jugador. Ahí se ve la diversidad de Honduras, lugares que ofrecen diferentes culturas, en donde el niño en la escuela es completamente diferente a otros sectores del país, a nivel de cómo son las actitudes o la convivencia familiar, al final es un aspecto que para nosotros es fundamental, el niño en la escuela y el niño en la familia y de ahí realmente pues saber aplicar los objetivos a cada zona del país, que yo creo que es una virtud que nosotros tenemos.
¿Cuál cree que fue el mayor desafío que tuvo al momento de iniciar su trabajo?
Llegar a las personas. Yo creo que esto es una cuestión de personas, al final, las ideas nacen de las personas, por lo cual es fundamental que el entrenador tuviese la voluntad de desaprender, de realmente pues desprenderse de lo que en ese momento era y de incorporar las cosas que en cierto modo le podrían ayudar. Nosotros sí que nos sentimos muy satisfechos con el nivel de entrenador que hemos llegado a conseguir, obviamente estamos en un período de crecimiento ya desde ahí conocer al jugador, saber en qué nivel educativo está para luego aplicar ciertos contenidos ya desde ahí establecer el aspecto social, de qué atención tienen, la gestión de emociones que tienen, porque al final el fútbol no es una cuestión únicamente técnica ni táctica.
¿Con qué entrenadores le ha tocado trabajar en el fútbol hondureño?
Al final los hemos conocido a todos. (José) Valladares, (Carlos) Tábora, Coclí Salgado, Emilio Umanzor. Al final es conocer un poco cómo se respira el fútbol hondureño, de personas que han vivido a modo propio, al igual que (Ramón) Maradiaga. Son personas que nos han ayudado a entender el contexto ya desde ahí realmente ayudar a desarrollar al entrenador que va creciendo, va sacando sus licencias y al final es el futuro de Honduras y esto es el legado. Al final el propio entrenador que hoy comparte con nosotros el trabajo del TDS puede ser en un futuro seleccionador en inferiores y en la mayor.
Recordando su primer día en la carga, ¿cuál cree que ha sido el principal cambio que han logrado?
Yo creo que eso lo tendrían que decir otras personas. Al final, desde la humildad, lo primero que hemos conseguido es una estructura, eso es fundamental y el establecer una serie de hábitos rutinarios que ayudarán a una mejor comprensión y un mejor establecimiento de la práctica diaria.
Incorporamos un equipo multidisciplinario con una psicóloga deportiva, con un entrenador de porteros nacional, con una persona también a nivel físico que se encargaba y se encarga hoy en día de gestionar todo lo que es el trabajo motriz a nivel nacional y de ahí hemos ido descentralizando el país. Para nosotros es muy importante que cualquier niño y niña tenga la oportunidad. Al final el programa TDS se basa en identificar y desarrollar el talento para que haya un mejor juego y establecer esas condiciones para que no se hable solamente de TDS, sino que se hable de desarrollo en Honduras. Al final es una cuestión de todos, es un trabajo integral en el que tanto selecciones como clubes de Liga Nacional, como clubes de ligas menores y las propias regionales se vean involucradas en esta mejora.
¿En qué consiste el programa TDS?
Se basa primero en la identificación del talento. Nosotros tenemos diversas vías para encontrar e identificar al futbolista, como puedan ser los programación de visorías, invitar a clubes o academias a partidos amistosos contra nuestros equipos, la incorporación de personas de nuestro staff o la mía dentro de la visita al propio club y de invitar a jugadores que también forman parte de pruebas. Hay diversas vías, no únicamente nos basamos en una y sobre todo el abrirnos, el llegar al máximo número de zonas posibles.
¿Qué objetivos tienen para este 2026?
Nosotros tenemos un programa de entrenamiento semanal en el que este año vamos a incorporar la categoría sub-13 y sub-11 a la sub-15 actual, que es la primera etapa que el jugador se prepara para selecciones nacionales y de ahí pues este programa de entrenamientos se basa en objetivos a medida, objetivos a nivel de rendimiento para centros que van más avanzados o centros que necesitan otros objetivos a nivel de realmente impactar el entrenador local o realizar otro tipo de metas. Al final es un poco conocer el contexto y luego valorar.
¿Con qué academias y otras federaciones han tenido fogueos?
Nosotros somos multifuncionales en el sentido que tocamos estructuras diversas con diversos objetivos. Contacto directo con federaciones, por ejemplo, con Guatemala y Nicaragua hemos realizado un triangular que para FIFA fue el primer torneo amistoso entre el programa TDS ya partir de ahí pues hemos estado en convenciones diferentes. Hemos estado en Toronto, en el último intercambio a nivel formativo como en República Dominicana a través del fútbol formativo y el fútbol femenino y de ahí con los clubes de ligas locales y los clubes de Liga Nacional. Reitero esto porque al final todos trabajamos de la mano.
¿Cuál cree usted que es la clave para desarrollar el fútbol hondureño desde las bases?
Hay muchísimos aspectos y algunos no controlables. El tema educativo para nosotros es fundamental, el jugador no vive un gran número de horas con nosotros a la semana, entonces para nosotros es fundamental que haya un apoyo, que haya una atención integral al futbolista, desde lo mental, desde lo físico, desde lo nutricional. Obviamente sabemos de las dificultades que conlleva el contexto de mejora en Honduras, pero intentamos poner siempre pegatinas e ir disminuyendo esas carencias, esas debilidades que al final nos hacen no progresar. Yo creo que pasa por una mejora a nivel del formador también. Nosotros al igual que la escuela de entrenadores creemos que estamos en una estrategia positiva para esa mejora y luego que el futbolista tenga una oportunidad de profesionalizarse.
¿Qué línea deben de seguir los clubes hondureños?
Yo no soy quién para indicar medidas. Nosotros somos un apoyo siempre, somos un entrenamiento complementario, no somos ni reemplazativo ni garantía de que el futbolista únicamente entrene con nosotros, sino siempre decimos que lo más importante es que sea el mejor en sus clubes. A partir del mejor en sus clubes, que sea el mejor en el entrenamiento del TDS y luego que le conlleve a ser el mejor en selecciones nacionales.
¿Qué otros aspectos se pueden seguir mejorando en el fútbol hondureño?
Depende de aspectos no controlables. El fútbol es un compendio de deporte, economía y política. Para nosotros es fundamental que el futbolista entrene las mejores condiciones posibles y por eso nos esforzamos en cada uno de los centros de formación de talento que tenemos en el país.
¿Cómo visualizar el panorama en el fútbol base de Honduras?
Yo creo que esta es una carrera de fondo en la que ya hemos sembrado esa primera semilla y en el sentido de que se tienen que establecer objetivos. Nosotros somos muy críticos al final del proyecto, entonces nuestro proyecto, que va de enero a diciembre, siempre se basa en su hay competencia o no para extenderlo o si hay competencia internacional para la preparación del futbolista, pero teniendo en cuenta que esto es de realmente establecer cuestiones tangibles, cuantificables, medibles y en el que todos podemos llegar a través de lo que somos en este momento y lo que podemos llegar a hacer.
¿Han tenido acercamientos con jóvenes talentos hondureños en el extranjero?
Es un programa a nivel de intercambio de información que está manejando directamente Ariel Bustamante, que es el director de selecciones. Nosotros lo que creamos es el producto interior, el producto creado en Honduras, obviamente hay jugadores hondureños fuera y en el que se establecieran una serie de medidas y estrategias que con la llegada de Francis (Hernández) darán un siguiente paso.
Ya qué menciona a Francis Hernández, ¿cómo valora su llegada al fútbol hondureño?
Debido a su experiencia, a sus conocimientos, nos va a aportar ese valor. Que entre todos podamos trabajar de la mano para la mejora del fútbol hondureño.
¿Ha tenido contacto con él?
Al final hemos tenido contacto y es una persona, como digo, que va a aportar mucho y sobre todo intentar establecer objetivos a nivel de cada estructura de trabajo conjunto.
¿Cómo cree usted que el trabajo que vienen haciendo desde la Federación fortalecerá al fútbol hondureño para los próximos años?
En cuanto nos sentemos todos los departamentos veremos en qué podemos ser útiles y en qué podemos congeniar y ser sinérgicos. Ahora mismo hay un Premundial que es la primera etapa de TDS, la 2009 y que posteriormente establecerán esos objetivos en el que todos nos sentaremos y hablaremos.
¿En qué situación se encuentran las selecciones menores de Honduras?
Al final como digo es un proceso. La categoría 2009 la conocemos porque al final ha sido una gran generación que hemos trabajado 16 meses de la mano de jugadores que pueden ofrecer diferentes tipos de juego, eso es fundamental, que somos impredecibles para el rival. Ojalá que nos vaya bien en San Pedro, porque al final es un premio común para todos.
¿Qué desafíos tiene por delante el fútbol menor en Honduras?
La estrategia conjunta, que todos recuerdan en la misma dirección. Como digo al final, es la adaptabilidad, el saber cómo podemos tener una estrategia en cada club y luego una estrategia nacional en el que se respeta quién es cada jugador en cada zona nacional, porque al final el futbolista hondureño en todas las zonas es muy diferente, en cuanto a comportamientos y que establecemos un plan conjunto.