Con una voz pausada y cargada de emoción, Eduardo Alberto Monge Chávez regresa a Honduras una vez más no solo para participar, sino para reencontrarse con una tierra que siente como propia y con una tradición que ha marcado su vida durante más de una década.
Originario de Santa Ana y con raíces hondureñas, Monge representa el puente entre dos países que se unen cada año en la Maratón de La Prensa-Gatorade, una carrera que ha trascendido lo deportivo para convertirse en un evento que cruza fronteras, impulsa el turismo y atrae corredores de distintas partes del mundo.
“Muy buenas tardes, gracias por la oportunidad de compartir”, inicia diciendo. El salvadoreño recuerda con claridad la primera vez que participó en la competencia de La Prensa, una experiencia que lo impactó profundamente debido a la magnitud del evento.
“Me impresionó ver tanta gente, el nivel de los corredores, incluso atletas internacionales, y en ese momento pensé que esto no podía quedarse solo en una experiencia personal, sino que debía compartirlo con mi grupo”, relata.
Con más de 17 años en el “running”, Eduardo ha sido corredor y líder de Santa Ana Runners, un grupo fundado en 2012 y que hoy se ha convertido en una familia de 60 integrantes.
Sin embargo, el 5 de julio de 2022 su vida cambió tras sufrir un derrame cerebral que le dejó una dificultad en su pie derecho, obligándolo a dejar de correr.“Gracias a Dios estoy casi recuperado, pero tengo una limitante que no me permite correr, aun así sigo viniendo y acompañando al grupo”, expresa.
Viene a hacer turismo. Para Monge, la Maratón de La Prensa-Gatorade tiene un valor extremadamente especial. “Es un evento emblemático. No es solo una carrera, tiene un propósito, tiene historia, y eso es lo que lo hace diferente”, afirma.
Y agrega: “Esta es una carrera que cruza fronteras, porque nosotros no llegamos solo a correr, vamos a conocer Honduras, a vivir su cultura, a compartir con su gente”, señala con convicción.
Esa visión lo ha llevado a convertir cada viaje en una experiencia integral, en la que el deporte se mezcla con el turismo.“Lo importante es que conozcan lo bello del país, porque muchas veces solo se habla de lo negativo, pero Honduras tiene mucho que ofrecer”, comenta.
En la edición 50 de la Maratón de La Prensa-Gatorade, el grupo participa con 16 corredores, incluidos dos italianos, pese a las dificultades como los largos viajes y compromisos laborales.
“Para nosotros es un honor estar en esta edición. Son 50 años de historia”, afirma, destacando que la experiencia va más allá de la meta, con espacios de convivencia que invitan también a conocer el país. Aunque ya no corre, Eduardo sigue siendo el motor de su equipo, manteniendo viva una tradición que trasciende fronteras y demuestra que esta maratón es más que una competencia: es un puente entre países y un impulso al turismo.