Praga, República Checa.
Colmada de todo tipo de arquitectura, ideal para un filme romántico por sus castillos, puentes y casonas, Praga seduce como la capital de interminables leyendas en Europa del Este.
Culta, elegante, divertida, la capital de la República Checa tiene un sitio ganado de forma perpetua en las listas de Los 1000 Lugares que Hay que Visitar Antes de Morir. Casa de alquimistas y sueño de brujos años atrás, hoy en día provoca a la imaginación por su bien conservada estampa.
La tierra de Franz Kafka acoge al extranjero como si fuera de casa. Imposible conocerla en una semana ni en dos... hay que volver, volver, volver.
Nuevas maneras
Subidos en el segway, qué mejor postal que la Torre de Pólvora de fondo o la Catedral de San Vito. La mayoría de los recorridos abarcan de 10 a 18 puntos de interés, que son la puerta principal para ingresar a la Ciudad Vieja, resistente a permitir que su historia se oxide por el atractivo que es para los turistas del globo.
Del Callejón del Oro a la Basílica de San Jorge o justo en frente del Reloj Astronómico, Orloj, del siglo 15, que es el más antiguo de todo el Viejo Continente, la velocidad es enemiga si se trata de apreciar con detalle cada monumento.
Aquellas construcciones que sobrevivieron a la Primera y Segunda Guerra Mundial, embelesan por su bien conservada apariencia.
Colmada de todo tipo de arquitectura, ideal para un filme romántico por sus castillos, puentes y casonas, Praga seduce como la capital de interminables leyendas en Europa del Este.
Culta, elegante, divertida, la capital de la República Checa tiene un sitio ganado de forma perpetua en las listas de Los 1000 Lugares que Hay que Visitar Antes de Morir. Casa de alquimistas y sueño de brujos años atrás, hoy en día provoca a la imaginación por su bien conservada estampa.
La tierra de Franz Kafka acoge al extranjero como si fuera de casa. Imposible conocerla en una semana ni en dos... hay que volver, volver, volver.
Nuevas maneras
Subidos en el segway, qué mejor postal que la Torre de Pólvora de fondo o la Catedral de San Vito. La mayoría de los recorridos abarcan de 10 a 18 puntos de interés, que son la puerta principal para ingresar a la Ciudad Vieja, resistente a permitir que su historia se oxide por el atractivo que es para los turistas del globo.
Del Callejón del Oro a la Basílica de San Jorge o justo en frente del Reloj Astronómico, Orloj, del siglo 15, que es el más antiguo de todo el Viejo Continente, la velocidad es enemiga si se trata de apreciar con detalle cada monumento.
Aquellas construcciones que sobrevivieron a la Primera y Segunda Guerra Mundial, embelesan por su bien conservada apariencia.
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