No estudió negocios ni tampoco mercadotecnia, y aunque vive en una calle de la ciudad de Detroit desde hace una década, logró convertir su mendicidad en un aparentemente rentable negocio.
“Mi negocio es ser desamparado, ahora ser desamparado es mi negocio” es el eslogan de este emprendedor que administra una página web en la que promueve sus servicios como pintor, jardinero o experto en computadoras, servicios que pueden ser contratados a través de su página.
Pero el asunto no se queda en emprendimiento, ya que, para ser consistente con el tono tecnológico de su “negocio”, Abe Hagenston, apodado el Honesto, acepta pagos con tarjeta de crédito.
Esto es posible gracias a un sistema de lectura de tarjetas llamado Square, el cual las conecta con los celulares, informa un reporte de NBC News.
“La gente no entiende cuán duro es venir de donde; no tienes nada, ni familia, ni amigos”, manifestó el indigente.
Pero Abe no piensa solo en sí mismo, ya que sueña con crear una aplicación que identifique a los mendigos falsos, y poder dedicarse a dirigir una organización sin fines de lucro que ayude a los desamparados.
“Estoy tratando de transformar la situación en algo que no solo me ayude a mí, sino a otros”, asegura.