Miguel ángel Zelaya aparenta ser un hombre sano, pero las marcas de las agujas en su brazo izquierdo lo delatan. Tres veces a la semana se somete durante cuatro horas a un proceso de diálisis debido a la insuficiencia renal que padece.
Hasta hace un año, Zelaya desconocía que la alta presión que padecía podía llevarlo a contraer también el problema renal.
Resignado, carga a cuestas con las dos enfermedades y no descuida los tratamientos, pues está consciente de que sólo así podrá prolongar su vida.
“Es triste, muchas veces uno desconoce los padecimientos, pero se preocupa hasta que ya los tiene”, expresó, mientras se realizaba el tratamiento.
Como él, más de 300 personas, entre adultos y niños que vienen de Cortés, Copán, Santa Bárbara, Olancho y otros lugares se someten cada tres días al tratamiento, a fin de controlar la silenciosa enfermedad.
La hemodiálisis no es un tratamiento curativo, pero permite mantener al paciente de modo indefinido, pues las probabilidades de muerte son mínimas si se lleva un buen control.
El proceso sirve para eliminar los desechos, la sal y el agua excesiva para prevenir la acumulación en la sangre, mantiene un nivel adecuado de ciertas sustancias químicas y contribuye a controlar la presión sanguínea.
“Tengo más de cuatro años de no orinar, pues mis riñones se deterioraron, como la orina produce toxinas, éstas envenenan la sangre y si no nos sometemos a la diálisis, nos morimos.
Es tedioso tener esta enfermedad, sobre todo por los efectos secundarios que provoca”, expresó Marianela Mejía, presidenta de la Asoder.
Aunque no hay estadísticas exactas, Asoder asegura que este mal, a diario, se apodera de la ciudadanía.
Maratón
La mayoría de los casos son diagnosticados en el hospital Mario Rivas, que a falta de equipo los refiere a la clínica Diálisis de Honduras.
Allí, la Asociación de Enfermos Renales, Asoder, ha encontrado un lugar en el cual ubicarse; los integrantes realizan actividades para lograr fondos y colaborar con el pago de transporte, comida y medicinas.
Para aliviar un poco la situación económica de los enfermos renales, las panaderías de la ciudad y el Molino Harinero Sula realizarán el domingo una maratón a fin de recaudar fondos. La actividad será en la plaza Uno, en la salida a La Lima.
A diario, son más los casos que llegan a la sala de diálisis, la cual permanece llena de pacientes.
La insuficiencia renal crónica puede ser producida por varias causas, entre ellas, infecciones, medicamentos, diabetes, lesiones e hipertensión.
Las dos causas principales son la diabetes y la presión alta.
La jefa de enfermería de Diálisis de Honduras, Sandra Molina, manifestó que la clínica apoya a la asociación con algunos pacientes, pues los escasos recursos les impiden a muchos realizarse el tratamiento.
Molina lamentó que no se cuenten con nefrólogos pediatras en San Pedro Sula, pues muchos niños deben viajar hasta Tegucigalpa para tratarse.
“La situación de ellos es más triste, este mal les consume el calcio y eso provoca que los huesos no se desarrollen, se les tuercen las piernas y pies”, lamentó.
Trasplante
Hoy, en el hospital Cemesa se realizará el primer trasplante de riñón en esta ciudad. Lázaro Víctor Pacheco Moya, 37, se someterá a este proceso a fin de curarse de la enfermedad. Su hermana le donará el órgano. El costo de la operación supera los 350 mil lempiras.
Cómo ayudar, apartar en micro
Teléfonos: 550-1750
y 956-9511
Síntomas
•Fatiga.
•Disminución de la agudeza mental.
•Entumecimiento, dolores o espasmos musculares en los brazos o piernas.
•Dolores de cabeza, visión borrosa.
•Pérdida del apetito y náuseas,
•Vómitos.
•Coloración marrón-amarillenta de la piel.
•Comezón en la piel.
•Pérdida de peso.
•Insuficiencia cardíaca
congestiva.
•Incapacidad del corazón para bombear la sangre.