Tegucigalpa. El cadáver de un policía asesinado la tarde del lunes en la colonia Francisco Morazán fue encontrado ayer enterrado en la colonia Soto, al costado norte del Cementerio General.
El agente Juan Bautista López Pérez (23) falleció de por lo menos tres balazos. Los asesinos arrastraron el cuerpo a plena luz del día, abrieron una tumba y lo enterraron.
Equipos policiales inspeccionaron la zona, pero no lograron localizar el cadáver.
Hasta la mañana de ayer descubrieron el cuerpo en un lugar solitario.
Las autoridades no realizaron el reconocimiento legal debido a que se necesita una orden de exhumación.
Dolientes relataron que López Pérez estaba asignado a la Policía de Fronteras y que permanecía en el Aeropuerto Toncontín en labores de seguridad. El lunes a las 12:00 m salió de franco y decidió visitar a un hermano que reside en la colonia Francisco Morazán.
A eso de las 2:00 pm, cuando transitaba a inmediaciones del Cementerio General, fue interceptado por pandilleros con la intención de asaltarlo, pero él opuso resistencia.
Presumen que los maleantes lo siguieron, lo vieron entrar a la casa del hermano y fueron a buscar compinches. Una hora más tarde, unos 10 malhechores armados llegaron a la vivienda cuando López Pérez descansaba en una hamaca.
Los individuos encañonaron a las demás personas que se encontraban en la casa y les advirtieron que si gritaban los matarían, luego le infirieron tres balazos al policía, matándolo en el acto.
Tras amenazar a los parientes de la víctima con que les quitarían la vida si llamaban a la Policía, los criminales sacaron el cuerpo sin vida y lo llevaron arrastrado por un matorral del camposanto.