Los seis cuerpos recuperados tras el incendio que cobró la vida de una familia completa en los bordos de Esquipulas, en San Pedro Sula, fueron ingresados a la morgue del Ministerio Público, donde especialistas realizan un complejo proceso forense para lograr su identificación y determinar las causas exactas de las muertes.
La tragedia ocurrió durante la madrugada de este miércoles en una vivienda ubicada en la aldea El Carmen, cuando un incendio consumió la estructura mientras sus ocupantes dormían.
Las víctimas fueron identificadas preliminarmente como Daniela Azucena Cortés, de 19 años; su hija Madison Charlotte Cortés, de siete meses; Isaías Cortés, de 6 años; Maira Cortés, de 7; Jairo Joel Cortés Mejía, de 10; y Jahir Cortés, de 17 años.
Debido al avanzado estado de calcinación de los cadáveres, las autoridades forenses advirtieron que la identificación podría tomar más tiempo de lo habitual, ya que será necesario aplicar procedimientos especializados.
Elvis Guzmán, portavoz del Ministerio Público, explicó que se ha incorporado personal adicional para agilizar las autopsias y los procesos de identificación de las víctimas.
“No le puedo asegurar en qué tiempo se van a entregar estos seis cadáveres. Los mismos ingresaron aquí a la morgue totalmente carbonizados y algunos de ellos no están inscritos en el Registro Nacional de las Personas, y lógicamente esto podría venir a atrasar la identificación”, señaló Guzmán.
El funcionario indicó que, debido a que se trata de una escena cerrada y a que familiares y vecinos han aportado información sobre quiénes residían en la vivienda, los especialistas recurrirán inicialmente a métodos odontológicos para identificar cada uno de los cuerpos.
“Se ha solicitado la incorporación de más médicos, en este caso personal de odontología, para que procedan a efectuar este procedimiento y así establecer de quién realmente se trata”, explicó.
Guzmán detalló que las edades de las víctimas podrían servir como un elemento de apoyo durante las diligencias forenses. Sin embargo, advirtió que, si surgen complicaciones en la identificación, será necesario realizar pruebas genéticas.
“De haber algunas complicaciones, lógicamente habría que recurrir a pruebas de ADN. Se va a hacer el llamado a la madre de familia para poder extraerle sangre y realizar las comparaciones genéticas”, manifestó.
Las autoridades recalcaron que los familiares deberán esperar la conclusión de los procedimientos legales y científicos antes de que los cuerpos puedan ser entregados para su sepultura.
“Sabemos el dolor de los familiares, pero hay procedimientos que se deben establecer para poder identificar y determinar qué fue lo que realmente sucedió con la muerte de estas personas”, agregó el portavoz del Ministerio Público.
Además de la identificación, las autopsias podrían aportar información relevante para la investigación sobre las circunstancias en que fallecieron las víctimas, incluyendo si perdieron la vida a causa de la inhalación de humo antes de que las llamas consumieran la vivienda.
Guzmán indicó que los resultados forenses también serán fundamentales para determinar si existen elementos que justifiquen una investigación más amplia sobre las condiciones en las que ocurrió la tragedia.
Mientras tanto, el Cuerpo de Bomberos informó que ya ubicó el punto donde presuntamente se originó el incendio. De manera preliminar, la principal hipótesis apunta a un cortocircuito provocado por un ventilador dentro de la vivienda, aunque esta versión continúa bajo análisis técnico.
Las autoridades reiteraron que tanto las causas del siniestro como las circunstancias exactas de las muertes siguen bajo investigación, mientras un equipo multidisciplinario trabaja para brindar respuestas a sus familiares.