Lo que comenzó como una madrugada de presuntos asaltos terminó en una escena sangrienta en el bulevar del norte de San Pedro Sula. Javier Enrique Alvarado Dilbert, de 29 años, murió a causa de múltiples impactos de bala, mientras que su primo, Leo Isell Dilbert Grijalba, de 18 años, resultó gravemente herido tras ser atacados cuando se movilizaban en una motocicleta robada.
El hecho ocurrió a la altura de las inmediaciones del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), donde ambos jóvenes fueron interceptados por un hombre que, según las investigaciones preliminares, sería el propietario de la motocicleta que les había sido robada minutos antes en la residencial Villa Florencia.
De acuerdo con la información recabada por las autoridades, los dos primos presuntamente despojaron a una persona de su motocicleta y posteriormente habrían cometido otro asalto utilizando el mismo vehículo. Cuando se disponían a perpetrar un segundo robo, fueron alcanzados por el dueño de la unidad, quien les disparó en repetidas ocasiones.
Javier Alvarado falleció en la escena debido a la gravedad de las heridas, mientras que Leo Dilbert fue trasladado de emergencia al hospital Mario Catarino Rivas, donde falleció.
En el lugar quedaron varios casquillos de bala, manchas de sangre, un casco de motociclista y un arma de juguete que presuntamente portaba uno de los jóvenes.
El tiroteo provocó una fuerte movilización policial y generó congestionamiento vehicular por varios kilómetros en uno de los principales accesos de San Pedro Sula.
Agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) realizaron las pesquisas correspondientes para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar las responsabilidades legales derivadas del caso.