11/03/2026
07:24 AM

'No tengo fe ni confianza en la justicia terrenal”

El asesinato del secretario general de la Central Nacional de Trabajadores del Campo, Cntc, de Yoro, Edickson Roberto Lemus, ocurrido en 2005, ha puesto en entredicho el sistema de justicia porque, según los familiares de la víctima y sus compañeros de organización, tienen encarcelada hace dos años a una persona inocente y los culpables del crimen están libres.

El asesinato del secretario general de la Central Nacional de Trabajadores del Campo, Cntc, de Yoro, Edickson Roberto Lemus, ocurrido en 2005, ha puesto en entredicho el sistema de justicia porque, según los familiares de la víctima y sus compañeros de organización, tienen encarcelada hace dos años a una persona inocente y los culpables del crimen están libres.

“No confío en la justicia”. Con esa expresión dejó plasmada su insatisfacción María Elsa Calderón, madre del infortunado dirigente campesino; ella cree que el enjuiciado que está en prisión es un chivo expiatorio.

Una de las situaciones que deja en duda la culpabilidad del acusado, Mario Roberto Gómez, es que éste asevera que agentes de la Policía de Investigación lo obligaron a ponerse una gorra para tomarle fotografías e incriminarlo en el crimen cuando ya estaba recluido en el presidio por portación ilegal de armas, pero ese extremo es negado por las autoridades de ese cuerpo de seguridad.

Los dirigentes de la Cntc afirman que el crimen de Edickson está impune porque la Fiscalía y la Policía no han investigado a los verdaderos responsables del asesinato y, según ellos, acusaron a Gómez con el fin de quitarse la presión de la opinión pública para que resolvieran el caso.

Edickson Lemus, de 42 años, fue ultimado a balazos el 24 de mayo de 2005 en la colonia Bendeck en un bus urbano por un individuo que, de acuerdo a la tesis manejada por la Policía y la dirigencia de la Cntc, cometió el crimen por encargo.

No se ha hecho justicia
La madre de Lemus, quien se dedica al comercio, manifestó que no se ha hecho justicia en el caso de su hijo porque “la verdad de las cosas es que metieron preso a un muchacho, pero según dicen es un chivo expiatorio porque no es ése el culpable”.

Dijo que ella y sus familiares no saben quién mató a su hijo por qué no se han puesto a investigar.
Refirió que ellos son cristianos y tienen la esperanza de que Dios va hacer justicia.

“Sería imposible decirle que no deseo saber que esa persona ha pagado su delito porque es doloroso sentir esto”, expresó María Calderón.

Tras irrumpir en llanto, doña María agregó que su hijo no era un hombre malo, sino una persona de bien que no le hacía mal a nadie.

La comerciante recordó que cuando Edickson se metió a la la dirigencia de la Cntc ella le recomendó que no aceptara ese puesto porque sentía temor por su vida.

Entregado a la causa
Ella describió a su vástago como un hombre muy entregado al campesinado y recordó que cuando lo mataron estaba cursando el último año de bachillerato en ciencias y letras porque su plan era sacar la carrera de Derecho para defender a los campesinos.

Calderón afirmó que para ella la muerte de su hijo proviene de sus funciones como dirigente campesino porque no tenía enemistades personales.

Al preguntarle a doña María Elsa qué le pide a las autoridades, contestó: “No tengo fe y confianza en la justicia terrenal porque pienso que bien saben de dónde le vino la muerte a Edickson y no hacen nada”.

Carro diferente
El secretario general de la Cntc del departamento de Yoro, Omar Hernández, dijo que hasta la fecha la Fiscalía y los juzgados no han hecho justicia porque no han investigado a los verdaderos responsables de la muerte de Edickson Roberto, quienes, aseguran, andan libres.

Hernández manifestó que las investigaciones hechas por ellos, a través del apoderado legal de la organización campesina, demuestran que la Fiscalía no tenía las suficientes pruebas para procesar a Mario Roberto Gómez.

Aseveró que a Gómez lo detuvieron con un carro diferente, al cual el homicida se subió para huir de la escena del crimen y además la estatura y el rostro del acusado no coinciden con los del verdadero criminal.

El dirigente campesino dijo que las autoridades no tomaron en cuenta a varios testigos, entre los cuales está el motorista del bus y otros pasajeros.

Edickson Roberto Lemus era una persona entregada a la defensa del campesinado y tenía mucho liderazgo.

Se quedaron cortos
“La Fiscalía se ha quedado corta en el proceso de investigación. Consideramos que él -Mario Gómez- es inocente y que la Fiscalía lo que ha hecho es justificar su detención para quitarse la presión de la opinión pública”. Hernández indicó que, dos días antes de la muerte de Edickson, éste fue amenazado por unos miembros de la cooperativa Las Palmas, que funciona en el sector de Pajuiles, por el problema de unas tierras y ellos le solicitaron a la Fiscalía investigar a esas personas, pero no lo hicieron.

“Pedimos a la justicia castigar a los verdaderos culpables porque de no hacerlo presentaremos una demanda internacional”, dijo Hernández. El imputado Mario Gómez dijo que nada tiene que ver en el crimen de Lemus y aseveró que ya estaba detenido cuando ocurrió el hecho.

Indicó que a él lo detuvieron el 23 de mayo en una posta por el delito de portación ilegal de armas y el 25 lo pasaron al presidio.

“Los de la Digc vinieron aquí a obligarme a ponerme una gorra y a tomarme unas fotografías”, aseveró Gómez.

El subcoordinador de la Dgic, Walter Maldonado, dijo que a Gómez lo detuvieron en tiempo y forma y aseveró que es falso que le hayan ido a tomar fotografías al presidio para incriminarlo en el crimen de Lemus. Afirmó que la versión de Gómez es falsa. Dijo que hay investigaciones que apuntan a que los autores materiales del crimen podrían ser otras dos personas, “pero faltan pruebas para fundamentarlo”.

Crimen de Dirigente campesino

•4 El 24 de mayo de 2005 fue ultimado el secretario general de la Cntc de Yoro, Edickson Lemus, en un bus urbano.
•4 El 25 de mayo de 2005 fueron enterrados los restos del dirigente campesino Edickson Lemus en Urraco Pueblo.

Lo dijeron

“Los de la Dgic vinieron al presidio a obligarme a ponerme una gorra y tomarme unas fotografías. Cuando mataron al dirigente campesino, yo ya estaba detenido por portación ilegal de armas”.

Mario Roberto Gómez
Imputado

“La fiscalía se ha quedado corta en la investigación. Consideramos que la persona que está presa es inocente y la acusaron sólo para quitarse la presión de la opinión pública”.

Omar Hernández
Secretario de la Cntc

“Debemos obtener el material probatorio para comprobar que hay autores intelectuales del asesinato”.

Juan Carballo
Fiscal

“Hay pruebas que establecen su autoría en el crimen”: Fiscal
El Progreso. El coordinador la fiscalía local, Juan Antonio Carballo, dijo que para acusar al imputado en el crimen del dirigente campesino Edickson Roberto Lemus se basaron en el material probatorio con que cuentan.

Carballo manifestó que el fiscal asignado al caso obviamente tiene elementos de prueba que establecen la participación del enjuiciado en el hecho.

El acusador público aseveró que hay varias declaraciones testificales e “incluso pruebas anticipadas en ese caso, las cuales indican claramente que el encausado es quien ejecutó la acción material contra el ahora occiso”.

Autoría intelectual
Dijo que han girado instrucciones a la Dirección General de Investigación Criminal, Dgic, en el sentido de establecer concretamente la autoría intelectual en el crimen.

Según el fiscal, desde que ocurrió el hecho han estado requiriendo investigación para determinar que hay un autor intelectual.

Indicó que los compañeros de la víctima dicen que hay autores intelectuales en el crimen, “pero nosotros debemos obtener el material probatorio porque hasta el momento ese extremo no ha sido acreditado”.

Quién era

Nombre: Edickson Roberto Lemus

Edad: 42 años
Cargos: Secretario general de la Central Nacional de Trabajadores del Campo, Cntc, en Yoro. Fue dirigente estudiantil y luchó por que se fundara el colegio público en Urraco Pueblo. Siempre quiso ser aviador.

La madre de Edickson Roberto Lemus, María Elsa Calderón, dijo que su hijo era cariñoso.