San Pedro Sula, Honduras.
Una multa de menos de cien mil lempiras deberá pagar el exalcalde Óscar Kilgore y los exfuncionarios municipales Igmar Gonzales y Julio César Valdez por el delito de malversación de caudales públicos en la modalidad culposa por el que fueron declarados culpables en diciembre de 2015.
Ayer, las fiscales contra la corrupción, aunque pidieron la pena máxima de una multa de 100,000 lempiras, no presentaron ninguna prueba que demostrara la reincidencia de los imputados.
El Tribunal de Sentencia fijó para el 2 de febrero la audiencia de lectura de sentencia en la que los jueces darán a conocer la pena concreta para los condenados.
Los tres exfuncionarios fueron llevados a juicio porque en la Municipalidad se hicieron contratos de limpieza en los que hubo irregularidades para la emisión de cheques que fueron firmados por Kilgore, pero los jueces no encontraron pruebas de la malversación cometida de forma directa, sino culposa, ya que el alcalde estaba obligado a velar por la sana administración, el erario y también los exfuncionarios condenados debieron verificar los contratos de limpieza con los que se cometió el delito.
Una multa de menos de cien mil lempiras deberá pagar el exalcalde Óscar Kilgore y los exfuncionarios municipales Igmar Gonzales y Julio César Valdez por el delito de malversación de caudales públicos en la modalidad culposa por el que fueron declarados culpables en diciembre de 2015.
Ayer, las fiscales contra la corrupción, aunque pidieron la pena máxima de una multa de 100,000 lempiras, no presentaron ninguna prueba que demostrara la reincidencia de los imputados.
El Tribunal de Sentencia fijó para el 2 de febrero la audiencia de lectura de sentencia en la que los jueces darán a conocer la pena concreta para los condenados.
Los tres exfuncionarios fueron llevados a juicio porque en la Municipalidad se hicieron contratos de limpieza en los que hubo irregularidades para la emisión de cheques que fueron firmados por Kilgore, pero los jueces no encontraron pruebas de la malversación cometida de forma directa, sino culposa, ya que el alcalde estaba obligado a velar por la sana administración, el erario y también los exfuncionarios condenados debieron verificar los contratos de limpieza con los que se cometió el delito.