Sumidos en un profundo e inexplicable dolor, familiares, amigos y compañeros de trabajo velan este lunes a Herlin Miguel Villeda Chirinos (40), un reconocido y querido docente que fue hallado sin vida tras ser reportado como desaparecido desde la tarde del pasado sábado.
Villeda Chirinos laboraba como técnico instructor en la Distrital de Educación, donde supervisaba un sector docente.
El trágico hallazgo del cadáver se registró la tarde del domingo en medio de una finca de palma africana ubicada en el sector de Salitrán, en el municipio de Jutiapa, Atlántida.
Desde la casa de su madre, en la misma comunidad de Salitrán donde se desarrolla el velatorio, la hermana de la víctima expresó al canal capitalino HCH la impotencia que embarga a la familia: “Mi hermano era un muchacho que no se metía con nadie; esto nos cae como una noticia impactante porque no comprendemos ni entendemos por qué. Un muchacho muy trabajador que se dedicaba únicamente a su trabajo, a su familia, a la Iglesia católica y a bailar danza; tenía un grupo de Educatodos”.
Sobre la forma en que desapareció, la familiar relató que el sábado, a eso de las 4:00 p.m., el profesor dejó sus pertenencias en la vivienda para realizar un mandado. “Dejó todas sus cosas en la casa. No llevó teléfono, no llevó nada, más que un dinero para ir a buscar —le dijo a su compañera de hogar— un papel bond para hacer un mural porque iban a hacer una exposición”, detalló.
Al ver que transcurrían las horas y no retornaba, sus parientes emprendieron una desesperada búsqueda, la cual terminó con el fatídico desenlace al día siguiente. “Nos dio a agarrar para la palma. En ningún momento pensamos en eso, que él podría estar ahí, porque él no agarraba para ahí. No sabemos qué pasó; la realidad no la sabemos”.
La consternación se ha extendido por toda la comunidad educativa y religiosa de Jutiapa. Una de sus compañeras de labores recordó con afecto su trayectoria: “Miguelito, aparte de mi compañero, fue mi alumno en sexto grado. Era una persona muy activa, animador y delegado de la Palabra de Dios. Le gustaba ver el porvenir de los jóvenes y, como colaborador voluntario de Educatodos, sacó a mucha juventud adelante”.
Asimismo, relató lo que habló con el docente un día antes de su muerte, tras coincidir en el templo local: “Estuvo conmigo en la iglesia y me dijo: ‘Te voy a arreglar la iglesia, barrido, todo arreglado. Quiero ver la iglesia mejor’. Se despidió como a las 4:20 p.m. y lastimosamente al siguiente día recibí la llamada donde me contaron todo lo que pasó”.
Los restos del educador serán enterrados la mañana del martes en el cementerio de la localidad. Hasta el momento, los agentes de la Policía Nacional no han precisado el móvil del crimen ni se reportan personas detenidas por este hecho violento. Tampoco existe información oficial sobre la causa del fallecimiento.