02/03/2024
11:34 AM

“Allan y Erlin querían ser mecánicos”: maestra de hermanitos quemados

Las víctimas fueron asesinadas y posteriormente quemadas en el municipio de Yamaranguila, Intibucá.

Intibucá, Honduras

“Se despidieron de mí el miércoles con un abrazo bien fuerte pero jamás imaginé que nunca los volvería a ver... Allan me dijo gracias profe por enseñarme a leer...” con su voz entrecortada la profesora Elida Leticia Aguilar llora la trágica muerte de sus dos alumnos.

Allan Fernando tenía 11 años y Erlin Santiago 9 años, ambos murieron quemados junto a su hermano mayor Josué y su papá Gilberto en un hecho que mantiene consternada a toda una comunidad.

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La tragedia ocurrió en la aldea Oloas, Manazapa, donde vivía la familia desde ahí Erlin y Allan recorrían todos los días dos kilómetros para asistir a la escuela Nuevo Porvenir de El Porvenir, Oloas.

Ambos estaban en cuarto grado. Allan repetía grado y era un niño inquieto el cuarto hijo de la familia mientras que Erlin era más tímido y el último de la pareja.

Participaron en el torneo y hoy-viernes-no los vi porque teníamos una capacitación.

“Caminaban juntos, eran unos niños muy educados y humildes. Los vi el miércoles que fue el día que tuvimos clases, el jueves no tuvimos porque se realizó un encuentro deportivo, a ellos les gustaba jugar futbol” recuerda la maestra.

Participaron en el torneo y hoy-viernes-no los vi porque teníamos una capacitación.Con mucho dolor la maestra recuerda a sus niños. “Ellos querían ser mecánicos y construían carritos de madera. Eran puntuales, trabajaban mucho, callados, humildes y amorosos”.

La profesora Elida es también la directora de la escuela multigrado bidocente en esa comunidad. Allan y Erlin compartían el aula junto con sus compañeros de cuarto grado y también quinto y sexto. Son 28 niños.

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La noticia

La maestra confiesa que tiene en su cabeza la sonrisa y el abrazo con el que se despidieron los niños el miércoles. “Estuve leyendo con Allan la fabula de la rana y estaba feliz porque mejoró en la lectura. Sonrió como nunca.” dice acongojada la maestra.

Para mi ellos son como mis hijos por eso cuando me llamó mi esposo para darme la noticia no podía creerlo. “Es doloroso, mis alumnos son mis hijos, paso cinco días a la semana con ellos, Allan y Erlin nunca faltaban a clases”.

Mis niños se fueron al cielo, les truncaron el futuro pero ya los angelitos descansan en la paz del señor dice la profesora que todavía sigue sin creer lo ocurrido.

La profesora Elida es también la directora de la escuela multigrado bidocente en esa comunidad.