Como parte del seguimiento que realizan las autoridades del Ministerio Público (MP) para debilitar el accionar delictivo de la Mara Salvatrucha (MS-13) en el país, el jueves 12 de enero hallaron un búnker subterráneo en una zona montañosa del municipio de Omoa, Cortés, al norte de Honduras, donde tenían escondidas drogas y armas.
En la operación, dirigida por el Centro Antipandillas Transnacional (CAT) de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic), se decomisaron 40 paquetes de marihuana, 14 chalecos, cinco pasamontañas, 35 placas balísticas, 12 pistolas de diferentes calibres y 15 fusiles de diferentes calibres.
Además de nueve cargadores de armas cortas, 37 cargadores de arma larga, dos juegos de aros de presión, tres pierneras tácticas y un maletín con municiones de distintos calibres.
Durante la intervención fueron detenidos Roberto Edith Peraza Paz y Reamond Anuar Hernández Gómez, quienes, de acuerdo con el reporte oficial, forman parte de la Mara Salvatrucha y cuidaban el búnker subterráneo localizado y desmantelado en la zona montañosa de Omoa, Cortés.
Contra ambos, la Fiscalía presentó requerimiento fiscal por los delitos de tráfico de drogas agravado, depósito de armas y municiones agravado, asociación para delinquir y uso indebido de uniformes policiales y militares.
Trabajo investigativo
Las labores de inteligencia condujeron a fiscales y agentes a la localidad de difícil acceso denominada Vida Nueva, situada a unos 25 kilómetros del municipio costero de Omoa, donde se realizaron los hallazgos con el apoyo de la Policía Militar del Orden Público y sus binomios caninos.
Según el reporte oficial, esta acción guarda relación con la megaoperación antidroga ejecutada por la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado y la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) el miércoles 4 de febrero, durante 17 allanamientos en distintos puntos de San Pedro Sula, donde la MS-13 mantiene presencia.
Producto de esas acciones, el Ministerio Público decomisó un cargamento de droga valorado en más de 25 millones de lempiras, más de 80 armas de alto impacto, explosivos e indumentaria policial de Honduras y de la Policía de Guatemala. Asimismo, se halló indumentaria de la DEA. Diez personas fueron detenidas; solo siete quedaron con medida de prisión preventiva.
En esta ocasión, la Fiscalía denunció que una patrulla de la Policía Nacional obstaculizó el paso de los equipos, lo que permitió que supuestos miembros de la MS-13, a quienes se les daba persecución, escaparan en un autobús con droga y armas.
Esta fuga llevó a los investigadores antidrogas a continuar las diligencias que finalmente permitieron ubicar el búnker en la zona montañosa de Omoa.
El Ministerio Público indicó que “con estas acciones deja claro al pueblo hondureño que no dará tregua a estos grupos criminales dedicados al tráfico de drogas, asesinatos y otros ilícitos; asimismo, se continuará con los trabajos de investigación a fin de ubicar otros sitios utilizados por esta estructura criminal para esconder dinero, armas y drogas en caletas o búnkeres”.