El Juzgado de Letras Penal con Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción desarrolló la Audiencia Inicial contra dos supuestos integrantes del cártel del Diablo, una estructura delictiva que opera en la zona sur del departamento de Yoro.
La jueza del Juzgado de Letras Penal con Jurisdicción Nacional, luego de analizar los elementos probatorios presentados por las partes procesales, dictó auto de formal procesamiento con la medida cautelar de prisión preventiva contra Jarol Alexander Rodríguez Hernández y Selvin Nahín Zerón Murillo.
A los imputados se les supone responsables de los delitos de asociación para delinquir, tráfico de drogas, porte ilegal de arma de fuego de uso permitido y porte ilegal de municiones de armas de fuego, tanto permitidas como prohibidas, en perjuicio de los derechos fundamentales de la sociedad, la salud pública y el orden público del Estado.
Durante la audiencia, el fiscal ratificó el requerimiento y presentó pruebas documentales, periciales y testificales. Entre estas, destacó el dictamen balístico que confirmó el buen estado y funcionamiento del arma decomisada, el análisis toxicológico que estableció que la sustancia incautada correspondía a cocaína incluyendo su cantidad y peso y la extracción de información de teléfonos celulares, que vincularía a los acusados con la estructura delictiva. Asimismo, solicitó la limitación del derecho a la libre locomoción.
La defensa, por su parte, rechazó la tesis fiscal y solicitó el sobreseimiento a favor de sus representados.
La jueza, al considerar que existen indicios racionales suficientes para asegurar la comparecencia de los imputados en las siguientes etapas del proceso, ordenó que ambos continúen bajo la guarda y custodia de las autoridades del Centro Penitenciario de Támara, en el departamento de Francisco Morazán.
La Audiencia Preliminar fue programada para las 10:00 de la mañana del martes 11 de agosto.
La diligencia judicial se realizó con la participación virtual de los imputados a través de la plataforma Zoom, mientras que la fiscalía y la defensa comparecieron de manera presencial en el despacho judicial.