Cinco presuntos integrantes de la Pandilla 18 fueron capturados durante una operación policial ejecutada en el sector Bosques de Choloma, Choloma.
En el operativo, autoridades decomisaron una AK-47, munición de uso prohibido, drogas, una motocicleta y equipo de comunicación.
La acción fue desarrollada por la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), tras varias semanas de labores de inteligencia, vigilancia y seguimiento, con el objetivo de desarticular una célula criminal vinculada al tráfico de drogas y a hechos violentos recientes en la zona norte del país.
Entre los detenidos figuran sujetos identificados por los alias de “Chele”, “Crisp”, “Moreno”, “Taco” y una mujer conocida como “Carol”.
De acuerdo con la investigación policial, alias “Chele” tenía cinco años de pertenencia a la Pandilla 18 y ostentaba el rango de "paisa firme", siendo el encargado de supervisar las plazas de distribución de droga en distintos sectores de Choloma.
Por su parte, “Crisp” llevaba cuatro años dentro de la estructura y se dedicaba a la venta y distribución de estupefacientes, mientras que “Moreno”, con cinco años de actividad criminal, también estaba vinculado al narcomenudeo y había sido detenido el 25 de diciembre de 2024 por un caso de violencia doméstica, según autoridades.
Asimismo, alias “Taco”, acusado de tener siete años dentro de la organización, se encargaba de la venta, distribución y almacenamiento de droga, y registra antecedentes por posesión de marihuana desde noviembre de 2006.
En tanto, la mujer identificada como “Carol” llevaba, supuestamente, un año formando parte de la pandilla y cuenta con antecedentes por actos contra la moral y la decencia pública en octubre de 2019.
Durante el operativo, los agentes incautaron un fusil de asalto AK-47, considerado un arma de guerra de uso prohibido, junto a cargadores y munición de alto calibre. Además, se decomisaron aproximadamente 800 dosis de supuesta cocaína, munición de uso prohibido, una motocicleta y cuatro teléfonos celulares que habrían sido utilizados para la coordinación de actividades delictivas.
Las autoridades informaron que investigan la posible participación de los detenidos en asesinatos selectivos y hechos violentos recientes ocurridos en el valle de Sula, en los cuales habría sido utilizado el armamento confiscado durante la operación.
Por estos hechos, los cinco sospechosos fueron puestos a disposición de la Fiscalía competente, acusados por los delitos de tráfico de drogas, tenencia ilegal de armas de fuego de uso prohibido, tenencia ilegal de munición y asociación para delinquir, mientras continúan las investigaciones para determinar si existen más implicados dentro de la estructura criminal.