Un equipo del Cuerpo de Bomberos inspecciona esta noche la sala de Pediatría del Hospital Materno Infantil en Tegucigalpa, donde se desató la alarma por una posible fuga de gas que afectó a más de 20 niños y sus padres.
Los menores y sus padres evacuaron el lugar luego que comenzaron a sentir irritación en los ojos y garganta. Las autoridades creen que se trata de amoníaco o una fuga de cloro por el tratamiento de agua.
El personal médico está usando mascarillas, hasta que el Cuerpo de Bomberos determine la causa de este incidente.