Santa Bárbara, Honduras.

Desmembrado y dentro de un agujero fueron encontrados los restos del cuerpo de Óscar Antonio Sarmiento Escobar (24), en una propiedad cercana de donde fueron exhumados otros dos de sus amigos, con los que había desaparecido desde el 30 de junio.

El cuerpo fue ubicado a las 10:00 am en la aldea San José de la Sierra, cerca de una quebrada en la que parientes y policías ubicaron por el mal olor que sentían en la zona.

“Comenzamos a buscar en otras zonas cercanas a las que aparecieron los otros dos muchachos, y ayer lo ubicamos”, dijo uno de los hermanos de Óscar Antonio.

Los restos estaban enterrados en un agujero de menos de un metro de profundidad dentro de un saco, y encima habían dejado el pantalón, por el cual su familia lo identificó, que usaba el día que desapareció.

Los forenses hicieron la exhumación a las 2:30 pm y comenzaron a sacar parte de las extremidades superiores, el tórax, piernas cortadas y su cabeza.

Foto: La Prensa

En esta casa, en la que vivían los mareros, torturaban a las víctimas, luego las asesinaban y enterraban.
Óscar Antonio Sarmiento tenía su brazo derecho torcido, por lo que sus familiares lo identificaron cuando lo vieron.

“Él nunca trabajó, yo lo mantenía, pues desde pequeño tuvo un tumor y me lo operaron varias veces y quedó incapacitado”, expresó la madre del joven, Walterina Escobar.

Los técnicos de inspecciones oculares de la Dirección Policial de Investigación (DPI) de Santa Bárbara hicieron la inspección de una vivienda ubicada en la propiedad donde fue encontrado el cuerpo desmembrado.

En la casa encontraron documentos del dueño de la propiedad, de la cual se habían apoderado los mareros, también hallaron ropa, muebles, un televisor y otros enseres.

Los investigadores dijeron que al parecer la víctima fue torturada en la casa y luego la desmembraron y enterraron a 46 metros de la vivienda.

A un kilómetro y medio de esa casa está la otra propiedad, en la que habitaba otro grupo de mareros, adonde el 12 de julio fue exhumado el cuerpo de Franquil Josué García y presuntamente el de Josué Marlon López, quienes fueron interceptados por los antisociales, que también tenían enterrada una AK-47, dos subametralladoras y una mini Uzi cerca de las tumbas.