Los saqueos de piezas religiosas de gran valor histórico siguen imparables en los templos católicos del país y la mayoría de los casos queda en la impunidad.
Esta vez le tocó el turno a la iglesia del municipio de Valle de Ángeles, Francisco Morazán, de donde sacrílegos se robaron dos valiosos cuadros que tienen más de un siglo de antigüedad.
El delito se ha reactivado, ya que el pasado 31 de octubre los facinerosos entraron a la iglesia de Pimienta y no precisamente para orar.
En el caso de Valle de Ángeles, las autoridades eclesiásticas reaccionaron sorprendidas.
A las 7.00 am observaron que una de las puertas estaba abierta, al realizar una inspección se percataron de que faltaban dos cuadros de pinturas antiguas, uno de la Virgen María coronada y otro de la Inmaculada Concepción.
El cura párroco Pablo Alberto Hernández confirmó que los cuadros tienen más de un siglo de antigüedad.
El ingreso
Para cometer su fechoría, los inadaptados sociales ingresaron por la puerta lateral izquierda tras forzar la verja del cerco perimetral.
Se cree que andaban en algún automóvil tipo paila o camión, por el tamaño de las dos piezas.
Lo más extraño del caso es que no hay ningún indicio de que el llavín haya sido forzado, la policía sospecha que los autores del robo se quedaron escondidos en el interior a la hora en que cerraron el templo, pues la puerta también queda asegurada por dentro con una tranca.
Consternación
El sacerdote Hernández aseguró que la feligresía católica de esta ciudad turística está consternada por lo ocurrido y se siente preocupada por el irrespeto de los maleantes hacia a las cosas sagradas.
“Creo que es lo último que teníamos de valioso aquí en el templo”, expresó el religioso mientras observaba los espacios vacíos que quedaron en las paredes.
En la impunidad
La preocupación de las autoridades de la Iglesia católica es que la mayor parte de los 16 robos que se ha registrado a nivel nacional durante el presente año ha quedado impune, pues los cuerpos de inteligencia policial no logran desarticular las bandas que se dedican a cometer ese tipo de fechorías.