La Ceiba. En medio del llanto, dolor y consternación familiares, amistades y del medio artístico despidieron los restos del cantante de reguetón José Antonio Obando (26) conocido como “Big Joe” , asesinado la tarde del martes en esta ciudad.
Según testigos del hecho la víctima fue interceptada por varios individuos desconocidos enfrente de una pulpería ubicada en la colonia Villa Mary para asaltarlo, pero este se opuso por lo que los delincuentes le dispararon quitándole la vida.
El hecho criminal conmocionó a los ceibeños, pues el ahora occiso era muy conocido por integrar la agrupación “Raggamofin Killas”, entre los años 1999 y 2007. Posteriormente se dedicó a la animación en una compañía de telefonía móvil y actualmente laboraba para una empresa transnacional.
“Big Joe” era el mayor de tres hermanos que procrearon Rolando y Sandra Obando, quienes forman parte del movimiento familiar cristiano de la iglesia Católica. “No tengo tantas palabras para decir lo que siento, me robaron un pedazo de mi corazón parte de mi vida”, lamentó el padre del cantante quien además fue el representante del grupo musical de su hijo.
El apesarado padre recordó con nostalgia que su vástago le dijo a los 14 años que quería ser cantante, a lo que él se negó en un principio, pero acordaron que en las letras de sus canciones hablarían del amor, la vida y de la mujer con respeto, nada de vulgaridades y así fue como emprendieron juntos una lucha en este país donde no se apoya a los artistas.
“La violencia nos tienen sumidos en un dolor profundo y nuestras autoridades no hacen absolutamente nada por resolverlo”, manifestó con tristeza.
El año pasado “Big Joe” grabó sin saberlo su última canción llamada “Lets Doit” junto a Jay y Olman Flores, conocido como OG5. Tristeza, dolor e impotencia se vivió ayer por la tarde en el entierro del joven artista quien deja un niño de cinco años de edad.
Sus excompañeros de grupo lamentaron profundamente la pérdida de su hermano, manifestando que estaban planeando reunirse para compartir y recordar la época en los escenarios, pero desafortunadamente la criminalidad le truncó el sueño.