Sucesos
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Un proceso judicial continúa contra Cristian Omar Reyes Martínez, investigado por presuntamente intentar estrangular a una maestra de primaria de la escuela General Francisco Morazán, de El Progreso, Yoro, luego de reclamarle un caso de acoso escolar del que, según él, era víctima su hija.
Aunque Reyes Martínez y la docente estaban citados para este viernes 26 de junio al Juzgado de Paz progreseño para una audiencia de conciliación, el órgano jurisdiccional informó que esta fue suspendida debido a que el acusado se presentó sin el acompañamiento de un abogado.
En ese sentido, el juez de paz que conoció el caso notificó a ambas partes que la audiencia fue reprogramada para el 31 de julio. La decisión se tomó debido a que el Poder Judicial empezará un periodo de descanso de 15 días, a partir del 1 de julio.
El hecho por el que Cristian Reyes enfrenta proceso, bajo la figura penal de falta contra las personas según el Juzgado de Paz, ocurrió el 15 de junio a la 1:55 p m, cuando llegó a la escuela General Francisco Morazán a visitar a su hija. El reporte policial indica que el incidente comenzó al reclamar a la maestra por supuestas agresiones de una compañera hacia la menor.
Una compañera de trabajo de la docente contó a Diario LA PRENSA lo ocurrido. De acuerdo con el relato, "cuando la profesora iba hacia la Dirección de la escuela, el padre se fue atrás de ella. Según nos contó, ahí él le preguntó si se permitían castigos en la institución, a lo que ella le dijo que estaban totalmente prohibidos.
Al parecer le dijo sobre una situación de acoso que sufría su hija, pero él dio un nombre ficticio de la niña. Cuando la profesora empezó a consultarle por teléfono a los compañeros sobre la alumna, los otros maestros le dijeron que no la conocían, pero esto era porque no era el nombre real".
La compañera continuó: "Ella nos dijo que cuando se disponía a sentarse en el escritorio, él se le aproximó viendo los cuadros de promoción y sin motivo la agarró del cuello con las dos manos y la trató de estrangular. Nos contó que el hombre le decía 'callate, callate', ya que como podía gritaba y pedía auxilio. Dijo también que forcejeó con el hombre hasta que por fin la soltó y cayó al suelo; después él salió corriendo".
De acuerdo con el relato, varias docentes escucharon los gritos de auxilio que provenían de la dirección, por lo que de inmediato salieron corriendo a ver qué ocurría. "Al ver el agresor que las dos maestras se acercaban a la dirección, fue cuando soltó a la 'profe' y huyó. Solo vieron cuando salió corriendo y después saltó el muro de la escuela", manifestó. El muro perimetral de la Escuela General Francisco Morazán mide aproximadamente dos metros de altura y está protegido con serpentina.
El martes 23 de junio, agentes asignados a la investigación informaron a LA PRENSA que entrevistaron formalmente a la maestra para documentar la denuncia. Asimismo que ubicaron al supuesto agresor, identificado como Cristian Omar Reyes Martínez a quien le prohibieron acercarse tanto a la víctima como al centro educativo, mientras se desarrollaba la audiencia de conciliación.
Laura Manzanares, directora Municipal de Educación de El Progreso, Yoro, informó que la institución mantiene acompañamiento a la maestra agredida. Además que esta fue ubicada en otro centro educativo por su seguridad y que una vez finalice el proceso judicial, será trasladada a otra localidad.
Honduras registró el pasado 29 de mayo la muerte violenta de Víctor Fiallos Paz (de 63 años), maestro y director del Instituto Polivalente Brisas del Valle, en el sector de Cofradía, San Pedro Sula. Su muerte conmocionó al sector educativo, ya que fue hallado sin vida en su oficina dentro del centro escolar un día después de que una alumna se quitara la vida en su vivienda.
El caso ha causado preocupación en el gremio, ya que, según las investigaciones de la Policía, el asesinato habría sido producto de una represalia por parte de allegados de la estudiante fallecida, quien presuntamente se suicidó después de haber sido suspendida por tres días luego de que una maestra le encontrara un cigarrillo electrónico.
El sector educativo ha manifestado que el asesinato de Víctor Fiallos y el caso de agresión de la maestra de la escuela General Francisco Morazán, de El Progreso, evidencia la vulnerabilidad que viven los educadores al momento de imponer medidas disciplinarias a alumnos, o por interferir en conflictos entre estudiantes.