San Pedro Sula, Honduras.

Desde el centro de internamiento para menores infractores Renacer, ubicado en Támara, habría sido planificado el crimen de David Edgardo Raudales Gutiérrez, alias el Pony, integrante de la pandilla 18.

El asesinato se produjo el miércoles 10 de julio a las 3:30 pm en el área de duchas del centro preventivo construido en las instalaciones del Escuadrón de Operaciones Especiales Cobras, ubicado en el barrio El Rincón, en la capital.

La muerte

Fuentes ligadas al centro preventivo revelaron que el mismo día del crimen, solo unas horas antes, fueron trasladados del centro Renacer cuatro menores integrantes de la misma pandilla. Durante ese tiempo todo el movimiento estuvo normal, a pesar de que en ese momento no había autoridades a cargo del mismo.

Según las investigaciones de las autoridades, “el ‘Pony’ tenía luz verde (orden de que lo mataran) por sus mismos compañeros debido a que habría violentado las reglas internas de la agrupación”.

Unas horas después del ingreso de estos menores infractores, el Pony fue llevado a la zona de duchas, en donde sus mismos compañeros terminaron asfixiándolo.

“Él tenía un lazo enrollado en el cuello y con un palo hicieron un torniquete con el cual lo asfixiaron lentamente hasta quitarle la vida. Después le dejaron el palo dentro de la boca”, reveló la fuente que por razones de seguridad solicitó el anonimato.

El cadáver del pandillero fue encontrado unos minutos después del crimen, cuando los mismos internos permitieron al personal administrativo ingresar; pero solo para que confirmaran el asesinato.

El “Pony” fue detenido el 14 de octubre de 2014 luego de ser vinculado al crimen de las fiscales Marlene Banegas y Olga Patricia Eufragio, ocurrido dos días antes.

Después de la captura estuvo interno en el centro El Carmen y por último fue enviado al centro en la sede de los Cobras, donde fue asesinado.