El albañil Mauro Gómez, 56, y dos de sus nietos fueron acribillados en su casa de la aldea Punta de Ocote por individuos encapuchados y uniformados de policías y militares.
Las averiguaciones preliminares de la Policía indican que el crimen de Gómez y los menores Luis Beltrand Elías y Kevin Nahín Gómez podría tener como móvil una venganza por enemistad, pero también se investiga si el hecho tiene relación con la función que desempeñaba el abuelo de los dos jovencitos como secretario de una mesa de seguridad ciudadana de esa comunidad.
A los tres miembros de la familia Gómez los atacaron a eso de las 2.30 de la mañana del martes cuando dormían.
En la vivienda, situada frente a la carretera pavimentada que conduce a la ciudad de Yoro, a la altura del desvío viejo de Yorito, además de las tres víctimas estaba la esposa del albañil y también abuela de los dos infortunados jovencitos, Gregoria Elías, 62, a quien los homicidas le perdonaron la vida.
La sexagenaria relató que a eso de las 2.30 de la mañana del martes escuchó el sonido de los motores de unos carros que se estacionaron en la carretera frente a la casa.
Dijeron que eran militares
Ella despertó a su esposo y le dijo que había unos vehículos parados en la carretera.
Doña Gregoria dijo que su esposo se levantó y ella le recomendó que no abriera la puerta.
En esos momentos unos individuos gritaron 'abrí la puerta que somos los militares que te vienen a llevar'.
'Mi esposo les contestó que por qué se lo iban a llevar, si no era ningún pícaro y les dijo que más bien era miembro de la autoridad', relató la sexagenaria. Después, los delincuentes derribaron la puerta de la cocina e hicieron la primera ráfaga de tiros.
Mientras derribaban la puerta, Gómez se fue a esconder al cuarto donde estaba su nieto Luis Beltrand Elias, quien se refugió debajo de su cama.
Antes de que los falsos militares y policías ingresaran a la casa, el otro menor, que estaba durmiendo en la sala, se escondió en el dormitorio de sus abuelos y se metió a un ropero. Doña Gregoria dijo que cuando su esposo entró en el cuarto de su nieto Luis Beltrand, otros individuos que estaban afuera le dispararon a través de la ventana.
Los desconocidos le preguntaban a Gómez dónde estaban sus hijos José Luis y Alexis Javier Gómez. Al albañil lo remataron en el piso del cuarto de sus nietos.
Al joven Luis Beltrand le dispararon debajo de la cama y quedó herido. A Kevin Nahín se lo llevaron como rehén para que les fuera a enseñar la casa de su padre José Luis y la de su tío Alexis Javier, pero a éstos no los hallaron porque huyeron al oír el tiroteo.
Luis Beltrand murió en un hospital de Yoro y a Kevin lo hallaron muerto en unos potreros de la aldea Las Trojas del municipio de Yoro.