No temer a arriesgarse y tener ideas claras. Eso es todo lo que ha necesitado en las últimas dos décadas la hondureña Karla Ávila para alcanzar el éxito empresarial. Directora de Legal y Asuntos Corporativos de Cervecería Hondureña, Ávila representa un liderazgo que apuesta por generar oportunidades para otras mujeres en la esfera corporativa.
En una conversación con Grupo OPSA en 2023, Ávila fue terminante sobre lo que considera prioritario: "No me quiero enfocar en la velocidad de los cambios, en la igualdad y las oportunidades para la mujer, sino en el hecho de que el progreso sea constante y contundente, donde realmente las mujeres que hemos llegado a ocupar posiciones ejecutivas o de poder, tengamos la visión de abrir esos espacios para otras mujeres".
La tenacidad y la empatía, dice, son los valores que más la representan.
Su carrera comenzó en el sector público y luego transitó hacia el ecosistema privado, donde hoy dirige los asuntos legales y corporativos de una de las mayores compañías del país, propiedad de AB InBev, líder en producción de cervezas. Pero cuando habla de sus logros, Ávila va más allá de los títulos: "Me siento feliz de poder ser un ejemplo para mis hijos".
La influencia familiar
El carácter de Ávila viene de dos fuentes distintas pero complementarias. Su padre, militar de carrera y excombatiente de la guerra de 1969, le enseñó, según sus palabras, fortaleza y disciplina. Su madre, una educadora entregada al sistema educativo de San Lorenzo, Valle, le transmitió visión y firmeza para tomar decisiones.
"La fuerza y carácter de mi padre, en armonía con la sabiduría y visión de mi madre me formaron como una mujer fuerte, que enfrenta los retos, sin perder su esencia y sensibilidad humana", rememoró.
A los 15 años emprendió su viaje para hacer realidad sus sueños, con el apoyo de sus padres. Cuando se le pregunta quién es, responde sin rodeos. "Soy una hondureña que ha buscado oportunidades y cuando han llegado las he aprovechado y construido sobre ellas".
Aprender de todo
¿Se aprende más de los éxitos o de los fracasos? Ávila rechaza la dicotomía. "La experiencia me ha demostrado que nos instruimos de todo en la vida, llámese éxito o fracaso", afirmó. La diferencia entre trabajar en el sector público y el privado, considera, no está en las habilidades sino en la actitud y la resiliencia para enfrentar los retos.
Ahora, cuando le preguntan si cambiaría algo de su pasado, es aún más clara. "No, yo no cambiaría nada de mi pasado, me siento agradecida y orgullosa de lo que he podido construir, así como de caer y poder levantarme". Y si pudiera llevar algo al futuro, serían las enseñanzas de sus padres y su familia, su mayor motor.
Fuerza hondureña
En otro orden de ideas, Ávila reflexiona sobre el simbolismo de la mujer hondureña. "La mujer hondureña simboliza fuerza, empeño, es el sí puedo; acompañada de sentimiento, dedicación y responsabilidad".
Su experiencia le ha permitido conocer mujeres en ámbitos rurales, empresariales, políticos, emprendedores y ambientales. Cada una, dice, aporta a romper ese invisible techo de cristal desde la trinchera que la vida le ha asignado.
"Reafirmo mi compromiso de seguir promoviendo iniciativas que generen impacto positivo, fortaleciendo una cultura empresarial consciente, inclusiva y sostenible", concluye la directora de Legal y Asuntos Corporativos de Cervecería Hondureña, quien ha demostrado que el liderazgo corporativo puede ir de la mano con la responsabilidad social.