Espectáculos
Amsterdan, Holanda.
La familia real de Holanda volvió a esquiar en la comunidad de Lech, sitio donde hace dos años fue el fatal accidente de esquí del príncipe Friso.
Los reyes de Holanda Guillermo y Máxima y sus hijas, las princesas Amalia, Alexia y Ariane llegaron el sábado al mediodía al aeropuerto de Innsbruck, donde fueron trasladados en auto a Lech am Alberg. Allí les esperaba la princesa Beatriz.
Descanso y diversión
La familia completa participó en el tradicional posado ante la prensa, que tiene como objetivo evitar la injerencia de los reporteros gráficos a lo largo de su semana de asueto invernal. Acompañaban a los nuevos reyes y sus tres hijas, la princesa Beatriz, el príncipe Constantino con su familia y la princesa Mabel, viuda del príncipe Friso, con sus dos hijas.
La princesa Mabel, vestida de negro, fue la única que no se puso los esquís. Ayer lunes se cumplieron exactamente dos años del accidente que provocó un coma profundo al príncipe Friso y que, finalmente, le costaría la vida el pasado verano. Pese a ello la familia disfruta el paradisíaco paisaje nevado.
La exsoberana holandesa ya se ha instalado en su nueva residencia del castillo de Drakenstein, donde vivió sus primeros años de casada con sus hijos.