Tal y como se esperaba, la fiesta del Room Service Halloween 2011 del hotel Real Intercontinental fue la más espectacular de 2011 en San Pedro Sula. Llegó la joven sociedad de varias ciudades de Honduras.
Fue tanta la expectativa y el entusiasmo, que desde las nueve de la noche el salón principal transformado en una tenebrosa estancia, ya tenía a muchos invitados desfilando por el túnel creado con mucho misterio y figuras escalofriantes hasta llegar al umbral donde se develaba la gran celebración.
Conocidas caras de la élite del país se congregaron en ese festejo de disfraces y para sorprender con sus atuendos, se esmeraron porque cada uno de ellos fuera el más curioso, original y hasta tenebroso de la noche.
Muy original
El dee jay Blanco se encargó de las mezclas de ritmos tan modernos que pusieron a todos a bailar hasta el amanecer.
La compañía ProInter mostró lo mejor de su tecnología al ofrecer enormes pantallas led que iluminaban sutilmente con figuras la pared principal del recinto, cubierto totalmente de color negro.
Iluminotecnia neón se dispuso en los rincones más estratégicos de la estancia, así como humo aromatizado, lienzos rasgados, árboles secos y mucha telaraña que colgaba en los diferentes niveles en los que se diseñó la estancia.
Los promotores de este Room Service Halloween 2011 fueron Fanny Hawit y Jesús Gonzales, quienes recibieron las felicitaciones de la juventud que esperó con ansiedad el evento de disfraces más espectacular de la ciudad y que desde el año pasado se constituyó como el mejor.
Caracterizaciones
Hubo disfraces sobrios, caracterizaciones y hasta increíbles ideas que los jóvenes asistentes llevaron a la realidad en esa noche de brujas.
Algunas se inspiraron en famosos proyectos cinematográficos, otros en los personajes de la vida diaria de San Pedro Sula y algunos prefirieron por tenebrosos diseños o épicos vestuarios que recibieron los aplausos de sus amigos. No faltaron aquellos que caracterizaron legendarios músicos, hermosas policías o enfermeras y hasta superhéroes o un árbol de Navidad con lucitas incluidas.
La creatividad fue sin duda la gran estrella de la noche, porque cada uno optó por ser auténtico; y lo lograron gracias a la variedad de propuestas que existen en el mercado de los disfraces.
En las barras de licor se dispuso la variedad de bebidas internacionales, así como una amplia variedad de bocadillos de la cocina internacional que fueron del deleite de los asistentes.
Sorprendió a muchos las películas y videos de miedo que se proyectaron en las pantallas LCD que fueron la atracción principal de esa inolvidable velada al mejor estilo de Estados Unidos donde Halloween es tradición.