Gustavo Boquín, presidente de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico), exigió este sábado al Gobierno el pago de más de 5 mil millones de lempiras adeudados al sector, a pocos días de la toma de posesión del nuevo gobierno, advirtiendo que la falta de desembolsos mantiene paralizadas obras y afecta gravemente a la economía nacional.
Boquín reconoció que durante meses el sector había soportado la mora estatal debido a pagos parciales que permitían cierta rotación financiera.
“Habíamos soportado porque, como una tarjeta de crédito, ellos nos hacían abonos significativos y nosotros podíamos seguir con el crédito, y era algo rotativo”, explicó durante una entrevista.
Sin embargo, aseguró que la situación se volvió insostenible ante la ausencia de desembolsos relevantes en los últimos meses.
“Tenemos más de tres meses de no ver desembolsos significativos. Ustedes podrán escuchar mil millones, doscientos millones, pero para la industria de la construcción eso no es significativo”, señaló.
El dirigente gremial indicó que el ministro de Finanzas les prometió un desembolso de mil millones de lempiras, monto que representa menos del 20 % de la deuda total, y que, aun de cumplirse, dejaría una carga de aproximadamente cuatro mil millones de lempiras al próximo gobierno.
Según Boquín, esta deuda incluye obras paralizadas y proyectos ya entregados, algunos con más de un año de estar en funcionamiento sin que las empresas constructoras hayan recibido el pago correspondiente.
“El próximo gobierno hereda una deuda de cuatro mil millones de lempiras, obras paradas y obras que ya fueron entregadas y utilizadas por el gobierno y que no han sido pagadas”, afirmó.
El presidente de Chico también cuestionó que se hayan inaugurado proyectos sin haber saldado las obligaciones con el sector privado.
“Cumplió inaugurando obras que le debía al sector construcción; como dicen en los pueblos, saludó con sombrero ajeno”, expresó, al criticar que se priorizara la exposición pública sobre el pago a las empresas que financiaron las obras.
Boquín consideró que el incumplimiento se profundizó en el contexto electoral y llamó a que la experiencia sirva de advertencia para las nuevas autoridades.
“Uno no contrata albañiles para remodelar su casa esperando que el banco le va a prestar; primero tiene los recursos para pagar. Lo mismo pasa en el gobierno, solo que en tamaños mayores”, subrayó.
Asimismo, insistió en que el sector no puede aceptar excusas relacionadas con falta de financiamiento o retrasos administrativos.
“Nosotros necesitamos resultados y necesitamos el pago de nuestros capitales”, concluyó Gustavo Boquín, presidente de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción.