29/11/2022
12:01 AM

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Se multiplica la demanda de alquiler de casas, pero no hay

En medio de la angustia, familias que residen en zonas inundables buscan rentar una vivienda, pero hay escasez y las que se encuentran los costos están por las nubes.

San Pedro Sula, Honduras.

Los efectos de las inundaciones son terribles: personas damnificadas, aumento en los índices de pobreza, depresión, ansiedad, desvalorización de las propiedades, pérdida de la producción y un repunte en la migración irregular, son solo algunos, y miles de hondureños están reviviendo esta pesadilla a menos de dos años de los embates de Eta y Iota.

Las inundaciones en las partes bajas de los municipios de La Lima, San Manuel, Choloma, Potrerillos, Villanueva y El Progreso, Yoro, han generado en miles la necesidad de mudarse a vivir a zonas lejanas de las llenas.

800,000 CASAS

Es el déficit habitacional en el valle de Sula. La necesidad de viviendas era de 400 mil, pero luego de Eta y Iota se duplicó.

Sin embargo, en San Pedro Sula las ofertas de casas y apartamentos de alquiler son pocas y las que hay, sus precios están “por las nubes”. Adolfo Ortiz reside en una de las colonias bajas del sector Rivera Hernández. Su familia está compuesta por siete miembros y desde que comenzaron los avisos de emergencia para los municipios de La Lima y El Progreso, Yoro, inició su búsqueda de una casa de alquiler.

Hizo uso de las redes sociales, de sus contactos en WhatsApp y de referencias de amigos para poder encontrar una casa para alquilar por lo que resta de este año.

“Buscamos una vivienda de alquiler y nada, nadie sabe de una. Es más fácil encontrar un apartamento, pero nosotros somos una familia y lo que ocupamos es una casa”, contó. Ortiz terminó por aceptar la ayuda de un familiar que les dio albergue mientras pasa la emergencia.

Algunos que sí encuentran una casa de alquiler en las residenciales o colonias del sector sureste, como la colonia San Carlos de Sula, deben pagar entre L10 mil y 13 mil lempiras. A eso hay que sumar el mes por adelantado y dejar un depósito por la misma cantidad, lo que se traduce en pagar entre 20 mil y 26 mil de un solo.

Johanna Boadla, representante de la Inmobiliaria e Inversiones Torre Santa (Initsa), expresó que hay personas con presupuestos de L3,000 a L10,000 para alquilar una casa y las opciones a estos precios son muy reducidas. “Antes de las inundaciones ya había escasez general y ahorita están buscando casas de alquiler en forma masiva, aunque la mayoría sin éxito”.

Boadla explicó que otro problema es que muchos solo quieren alquilar una vivienda por uno o tres meses, pero los arrendadores exigen contratos de al menos un año.

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De acuerdo a datos de expertos, en San Pedro Sula, al menos el 60% de la población alquila; es decir, más de 450 mil personas, ya que no pueden acceder a una vivienda propia por los altos costos que sobrepasan el millón de lempiras.

La oferta de apartamentos y condominios es más amplia, pero los espacios son reducidos, no para familias grandes y los costos en sectores como el noroeste son altos. Carlos Cerrato, asesor y exdirector del Departamento Administrativo de Inquilinato (DAI), indicó que hay propietarios que se aprovechan de la necesidad para aumentar la renta, algo que según él debe ser regulado por el DAI.

Cerrato explicó que hay zonas populosas, pero como no son inundables el valor de sus casas se incrementa. En cambio, quienes residen en sectores inundables, no pueden acceder a un préstamo de vivienda con la banca y les cuesta vender su propiedad.

Reordenamiento

Leonardo Mejía, jefe regional del DAI, declaró que hay apartamentos disponibles, pero pequeños y destinados a estudiantes y jóvenes solteros, pero casas para familias es más difícil de encontrar.

“El Gobierno deberá ir buscando hacer un reordenamiento territorial del uso de la tierra. Si esas colonias son inundables darles otro destino y apoyar a estos ciudadanos con financiamiento para viviendas en otros sectores”, opinó.

Mejía llama a la ciudadanía a denunciar abusos en los alquileres en la oficina ubicada en la 8 calle, 16 avenida, del barrio Suyapa.

Crisis

Nelson Lobo, director de la Comisión de Acción Social Menonita (Casm), señaló que los gobiernos no tienen interés en resolver la problemática de las inundaciones, reparando los bordos y construyendo nuevas represas.

“Hay una tendencia de atacar los efectos, porque eso da más visibilidad, repartir las comidas, rescatar a los afectados, apoyar con albergues, eso vende más que atacar las causas”, subrayó. Lobo añadió que los efectos económicos, psicológicos y sociales de las inundaciones son muchos. Agregó que las propiedades en zonas inundables cada vez pierden más valor y por estas llenas aumenta la migración irregular.