San Pedro Sula, Honduras. Detrás de cada cirugía cardíaca hay una familia que espera, una madre que enfrenta el miedo y un niño que necesita una oportunidad para vivir con mejores condiciones de salud.
En el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), una brigada médica realizará procedimientos cardiovasculares a 10 menores de edad, y dos de ellos ya fueron operados con éxito. La niña Noha Ainara Sabillón, de un año, y Justin Alexander, de 10 meses, podrán tener una vida plena gracias a la intervención.
Noha nació con una cardiopatía congénita conocida como tetralogía de Fallot, una afección que comprende cuatro alteraciones en la estructura del corazón. Además, le diagnosticaron laringomalacia, un trastorno que afecta la estructura de la laringe.
Su madre, Lilian Izaguirre recuerda que los primeros meses estuvieron marcados por la angustia. La pequeña presentaba coloración morada en la piel y las uñas, especialmente cuando lloraba, y en algunas ocasiones llegaba a desmayarse.
“Pues ha sido complicado porque la niña se me ponía morada, las uñitas le permanecían moradas. Cuando ella lloraba mucho, se me escapaba de morir, por decirlo así, porque se me desmayaba, se me quedaba. Y pues ya es algo complicado”, relató.
Después de las evaluaciones médicas, Noha fue seleccionada para recibir la cirugía cardíaca. El procedimiento se realizó el día anterior a la entrevista y, al momento de las declaraciones a LA PRENSA, la madre, permanecía en la unidad de cuidados intensivos (UCI), a la espera de evolucionar favorablemente.
“Pues lo que se siente en una situación como esa: felicidad, miedo, angustia... pues todo en las manos de Dios como siempre”, expresó Izaguirre, al describir sus emociones al conocer que su hija sería una de las beneficiadas.
La madre, residente de la colonia Armenta, en la zona norte del país, dijo que por el momento los médicos le han indicado que la niña necesita recuperarse, sin precisarle cuánto tiempo permanecerá hospitalizada.
Justin, de 10 meses, también fue operado
Entre los menores intervenidos también se encuentra Justin Alexander, de apenas 10 meses, quien fue operado junto a Noha como parte de esta jornada de cirugías cardiovasculares.
Asimismo, Kevin Romero será sometido a cirugía, según la información proporcionada sobre los procedimientos programados en la brigada.
La jornada contempla 10 pacientes pediátricos, tanto afiliados como no afiliados al Seguro Social. Los menores fueron seleccionados después de un proceso de evaluación que incluye consultas especializadas, exámenes y preparación previa a las intervenciones.
Tres meses de evaluación antes de las cirugías
El pediatra Juan Guerrero, del IHSS en la zona norte, explicó que la selección de los pacientes requiere alrededor de tres meses de trabajo, desde la identificación de los casos hasta la realización de los estudios necesarios para determinar quiénes pueden someterse a una cirugía.
“En realidad, la selección de estos casos lleva un promedio más o menos de tres meses, entre que llegan al instituto, las evaluaciones, los exámenes, la preparación, todo lo que involucra la preparación de un paciente previo a la cirugía de corazón”, detalló.
Entre las cardiopatías y condiciones que se atienden durante esta brigada figuran la comunicación interauricular, la comunicación interventricular, los defectos del canal auriculoventricular y la tetralogía de Fallot. También se incluyen otros casos de alteraciones cardiovasculares que requieren valoración especializada.
Guerrero explicó que la identificación de los niños no depende únicamente de los médicos del Seguro Social. Cardiólogos pediatras de distintas regiones del país remiten a los pacientes para que sean evaluados y, si cumplen los criterios médicos, puedan ser considerados para la jornada quirúrgica.
Justin, de 10 meses, también fue operado
La jornada reúne a profesionales hondureños, médicos de El Salvador y especialistas estadounidenses procedentes de Pensilvania, quienes trabajan junto al personal nacional para realizar las intervenciones.
De acuerdo con Guerrero, los primeros pacientes operados han mostrado una evolución satisfactoria, aunque el tiempo de recuperación depende de la complejidad de cada procedimiento y de las condiciones clínicas de cada niño.
“En el mejor de los casos, depende mucho de la cirugía, ¿verdad? Pero en el mejor de los casos puede estar 48 a 72 horas en el postoperatorio y ya se puede ir para su casa. Algunos casos tardan un poquito más en recuperarse por la complejidad de la enfermedad”, explicó.
El médico indicó que esta es la décima brigada de este tipo realizada durante los últimos tres años. Según su recuento, antes de esta jornada se habían operado 101 niños, por lo que el número de beneficiados aumentará con las 10intervenciones programadas ya serían en total 111.
Para ser beneficiario o candidato a una cirugía se debe acudir a consulta externa donde evaluarán el caso para la próxima jornada de cirugía en 2027.
Además, adelantó que la próxima brigada está prevista para febrero del próximo año.
Para familias como la de Noha, cada procedimiento representa una esperanza en medio de la incertidumbre. Mientras la pequeña permanece bajo vigilancia médica, su madre espera que la recuperación avance favorablemente y que su hija pueda continuar creciendo con mejores perspectivas de salud.