02/02/2026
03:06 PM

Honduras se unió para pedir paz y prosperidad

  • Actualizado: 22 julio 2013 /

Más de un millón de personas participaron en el megaevento “Una nación, un día”, celebrado en los 18 departamentos del país.


Más de un millón de personas se unieron
el sábado en todo el país para participar en el evento religioso “Una nación, un día” y proclamar que es el momento de construir una nueva Honduras, de iniciar el camino hacia un futuro en el que impere la igualdad, la justicia, la paz y la seguridad.

“Estamos haciendo historia con esta reunión masiva, estamos gritándole al mundo que esta nación le pertenece a Dios y que hoy hemos vuelto a nacer. Mientras empiezas a creer con tu corazón y tomas la decisión
de ser parte del renacimiento de este país verás que nada volverá a ser lo mismo, porque la fe y las acciones de cada uno de nosotros son lo que verdaderamente pueden salvar esta nación”, expresó durante su prédica el joven evangelista estadounidense Dominic Russo, quien ideó desde 2011 la iniciativa “Una nación, un día”, para Honduras, con la cual se pretende empezar un movimiento con el cual se fomenten los valores entre los jóvenes, se contrarreste la violencia en el país, se lleve ayuda humanitaria a los más necesitados y se pongan en práctica las enseñanzas del Señor.

En los 18 departamentos del país, los hondureños participaron en el evento desde las cuatro de la tarde del sábado pasado para clamar a Dios por un cambio hacia la prosperidad y la tranquilidad en la nación.

Los miembros de diferentes iglesias y organizaciones hicieron multitudinarias reuniones en un evento sin precedentes en Honduras.

Una nación unida

En el estadio Olímpico de San Pedro Sula se celebró la actividad central del megaevento.

Unas 60,000 personas se reunieron en el inmueble deportivo y ni siquiera una tormenta que cayó durante el evento pudo desanimar a los presentes, quienes consideraron la lluvia como “una señal de la bendición que Dios enviará sobre Honduras”.

Los asistentes se emocionaron cuando Dominic Russo, precursor de la iniciativa, tomó la palabra alrededor las 6:30 de la tarde en el estadio sampedrano.

“Nuestra misión será ver en el interior de nuestros propios corazones y preguntarnos qué puedo hacer, qué puedo dar para para llevar a mi nación a sus mejores días.

Esa es la pregunta que debemos hacernos, cómo podemos comprometernos para ser parte del cambio hacia una país próspero”, declaró en la predicación el evangelista de 29 años.

Russo también dirigió un mensaje a los jóvenes hondureños.

“Joven, si has de ser un líder, si quieres que Dios te enriquezca y deseas alejar la tristeza de tu vida, entonces renace en este momento y dile a tu corazón que te quieres reconciliar con Dios y con toda la familia hondureña”, manifestó.

Dominic instó a todos a tratar de ser
parte activa
de la transformación del país.

“Sería muy fácil para los cristianos y para los líderes religiosos en Honduras señalar a los hombres malvados y decir que ellos son la razón de todos los problemas y decir Señor, mira lo que hacen, ellos son la razón, ellos son la raíz de todo problema; pero la escritura dice que si el pueblo que invoca el nombre de Dios se humillara y llorara, Él responderá y sanará su tierra y así será en esta nación, esta será una nueva Honduras”.

También el pastor Misael Argeñal pronunció un mensaje de cambio y renovación dirigido a todos los hondureños.

“Queremos ser un modelo para las naciones de la Tierra, declararemos la palabra del Señor sobre Honduras”, expresó el líder religioso.

Argeñal hizo énfasis en que el primer paso para edificar una Honduras distinta es llevar una vida dirigida por las enseñanzas de Jesús y basada en el amor por el prójimo.

“La palabra de Dios dice que con las palabras del justo la ciudad y el país serán engrandecidos”, indicó el pastor.

En el estadio Olímpico de San Pedro Sula la fiesta cristiana empezó desde las cuatro de la tarde con canciones en vivo de grupos de música religiosa y unas impresionantes coreografías a cargo de cientos de danzantes sobre el césped del complejo deportivo.

El evento terminó a eso de las 8:30 de la noche entre el júbilo de los presentes y con el cielo iluminado por una exhibición de pirotecnia que puso fin a una reunión de histórica comunión entre los hondureños.

El evento “Una nación, un día” fue una iniciativa que propuso Dominic Russo en 2011 para ser implementada en toda Honduras. La semana anterior llegó al país con más de dos mil misioneros que llevaron ayuda humanitaria por todo el territorio nacional.

Se realizaron brigadas médicas, hubo donaciones de ropa, alimentos, medicinas y se celebraron festivales de valores en distintos centros educativos.

Tegucigalpa

En la capital de la República también se vivió una noche de alabanza a Dios y se escuchó el clamor por una Honduras en la que reine la seguridad, el amor y la justicia.

Unas 40,000 personas se reunieron en el inmueble, el cual lució lleno.

Varios grupos interpretaron música cristiana y se proclamó durante varias horas un mensaje lleno de fe y esperanza por un país más próspero.

Sabá, Colón

Una jornada de emoción y fe vivieron los pobladores de Sabá, Colón, adonde unas 30,000 personas se unieron en el estadio municipal para proclamar un nuevo departamento de Colón y una nueva Honduras.

Miles llegaron de los 10 municipios del departamento a escuchar el mensaje sobre la palabra de Dios.

Cientos de buses y vehículos particulares se ubicaron en los alrededores del estadio local.

Las filas de carros eran interminables, en el lugar se instalaron ambulancias, puestos médicos y ventas de comidas.La jornada comenzó temprano con la llegada de varias delegaciones, el espacio fue insuficiente para albergar a los asistentes, cientos tuvieron que regresarse a sus lugares sin poder ingresar. Yesenia Ramírez, coordinadora del evento en Colón, dijo que la actividad fue un éxito. “Aquí proclamamos una nueva Honduras, un nuevo Colón para bien, queremos la paz y la prosperidad”.

Santa Rosa de Copán

Sumergidos en la fe de que al clamar a Dios Honduras podrá renacer y ser un país próspero, miles de creyentes se congregaron en Santa Rosa, cabecera departamental de Copán.

La jornada de oración fue masiva y contó con la colaboración de más de mil voluntarios dirigidos por al menos 200 pastores de iglesias.

Desde tempranas horas, los creyentes arribaron al Complejo Deportivo Copán Galel, adonde clamaron “un nuevo comienzo para Honduras”.

El pastor Orlando Cuéllar, uno de los encargados de la realización del evento, aseguró que la actividad dejó ingresos millonarios al país y ayuda humanitaria para los más necesitados.

Fueron 101 misioneros estadounidenses los que visitaron el departamento de Copán a lo largo de una semana, en la que se promovieron los valores en escuelas e iglesias de los 23 municipios de la zona.

El Progreso, Yoro

Una multitud de ciudadanos de
El Progreso, Yoro, y municipios aledaños llenaron el campo de fútbol de la Zona Militar de la ciudad, sede del evento “Una nación, un día”.

La actividad empezó con la melodía “Música del cielo”, interpretada por los ministerios de alabanza de varias iglesias que fueron acompañados por miles de cristianos que llegaron al lugar para unir sus voces y orar por el renacimiento de Honduras.

“Nos hemos reunido con el propósito de acercarnos a Dios y para pedirle perdón por nuestro país”, expresó Hernán Cálix, coordinador del evento en El Progreso.

Al campo también llegaron pobladores de Santa Rita, El Negrito y Morazán,
acompañados por sus autoridades municipales.

Wilmer Moreno, presidente de la Asociación de Pastores de El Progreso, expresó que se estableció un compromiso para construir una mejor Honduras.

La Ceiba, Atlántida

Una multitudinaria congregación de fieles hizo ver insuficiente el estadio Municipal de La Ceiba, sede en el departamento de Atlántida del gran evento nacional “Una Nación, un Día”.

Esta manifestación de fe congregó a miles de feligreses de distintas iglesias evangélicas que llegaron en excursiones desde distintas partes del litoral.


“La gracia y el poder de Dios se hizo sentir en este lugar. Este es el cumplimiento de lo que hemos venido orando, y que algo grande ocurrió en el país. Estamos diciéndole a Dios que somos una tierra nueva”, dijo el pastor Saúl Mejía, coordinador regional
de este gran evento.

El pastor Tim Forsthof dio un
emotivo mensaje de fe y oración en esta ciudad.

“Hoy es un día feriado. La gente reconoce que el Reino de Dios ha venido; ese reino de paz, de sabiduría, ha llegado a La Ceiba y creemos que una nueva Honduras renacerá”, expresó Forsthof.