El obispo emérito Ángel Garachana presidió la procesión principal del Domingo de Ramos en San Pedro Sula, en representación del arzobispo Miguel Lenihan, quien se encuentra fuera del país por una situación médica.
Antes de la bendición de ramos, Garachana dirigió un mensaje de reflexión a la feligresía, en el que llamó a vivir una verdadera Semana Santa. También se refirió a la responsabilidad de los políticos de actuar desde la fe.
Invitó a los católicos a participar en las actividades religiosas durante la Semana Santa en todas las parroquias y comunidades del arzobispado.
El obispo señaló que el Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa, pero subrayó que lo decisivo es cómo cada persona la vive.
Advirtió que el nombre debe corresponder a la realidad: “no sea que alguno tenga en sus labios ‘Semana Santa’ y luego sea una semana de desastres, desorden y pecado”.
Asimismo, exhortó a los hondureños a vivir estos días con recogimiento, centrando el corazón, el pensamiento y los afectos en la persona de Jesús de Nazaret, crucificado y resucitado.
Con un mensaje enérgico, recordó que Jesús no entró en Jerusalén montado en un caballo de guerra, sino en un burro, tal como lo había anunciado el profeta, simbolizando un reino de paz y solidaridad.
El prelado recalcó que la violencia no es el camino para construir una humanidad nueva. “No aprendemos; parece que llevamos a Caín metido hasta los tuétanos”, dijo Ángel Garachana, obispo emérito, en referencia a la violencia en el país y el mundo.
Añadió que solo el amor y la paz permiten construir una sociedad distinta. Explicó que la fe debe vivirse en la vida familiar, social y política.
“La fe no es simplemente subjetiva, no es solo un sentimiento. Tiene una dimensión personal, pero también una dimensión pública y social”, reiteró.
Un mensaje de reflexión
Garachana señaló que es urgente que las personas con cargos públicos y responsabilidades sociales en Honduras actúen con base en principios éticos y morales, para contribuir a la construcción de una mejor sociedad.
El obispo explicó que la Semana Santa es la celebración anual del misterio pascual de Cristo.
Finalmente, anunció que presidirá algunas celebraciones en la catedral durante la Semana Santa y recordó que este periodo invita a contemplar la pasión, muerte y resurrección de Jesús.