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En el abandono está el parque arqueológico Currusté

El parque y la Laguna Jucutuma en San Pedro Sula no reciben mantenimiento

Con evidente frustración don Lucio Castillo Oliva cuenta que el parque arqueológico Currusté está convertido en un guamil. Desde 2009 ninguna autoridad se ocupa del parque, a él, quien lo cuida, le deben tres meses de sueldo.

Las últimas personas que Lucio recuerda que visitaron el parque fueron siete estudiantes de la universidad de Berkeley, California. Ellas hacían estudios en la zona, pero los abandonaron por los acontecimientos suscitados en 2009.

La directora del Museo de Antropología e Historia de San Pedro Sula, Teresa Pastor, contó que hace unos seis años la embajada norteamericana donó 30 mil dólares al Instituto de Antropología e Historia para iniciar los trabajos de delimitación del parque Currusté. La condición que puso la embajada para desembolsar esos fondos era que el Gobierno diera la contraparte.

Desafortunadamente estalló la crisis política y el proyecto fue abandonado, ni el gobierno de Lobo ni la Municipalidad de San Pedro Sula se ocuparon del parque “y ahora está tristemente abandonado”, manifestó la antropóloga.

Uno de los descubrimientos más importantes en Currusté fue el de una estatua que estaba como tapadera de un incenciario. Fue nombrada la Venus de Currusté.

El Instituto Hondureño de Antropología e Historia, según informó su director Aldo Zelaya, retomará este proyecto y buscará convertirlo, con la asistencia de la Municipalidad de San Pedro Sula, en una zona que incluya la laguna de Jucutuma como destino turístico. Según el último informe de Alerta Temprana se están extendiendo permisos de construcción en el corredor de Jucutuma, los pobladores de los sectores adyacentes están lanzando las aguas servidas directamente a la laguna y destruyendo un lugar que podría servir para el turismo. A la fecha no hay siquiera la intención de recuperar el área que es incluso más grande, según expertos, que la laguna de Ticamaya.