03/12/2022
10:20 AM

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Emprendieron repostería hace 8 años y deleitan con su sabor en Guamilito

Repostería Mía es la sensación entre empleados, albañiles y taxistas que circulan por el populoso barrio Guamilito.

San Pedro Sula. Madre e hija, junto con dos amigas, todas mujeres mayores, decidieron emprender con una repostería hace 8 años y se han sobrepuesto a los retos para conquistar con su sabor el barrio Guamilito.

Se trata de María Concepción Martínez (64), su hija Ángela Rubia Hernández (47) y las amigas de toda una vida: Graciela Cortés (56) y Silvia Velásquez (64).

María, Graciela y Silvia son reposteras desde su juventud y trabajaron por años en una repostería en el barrio Medina, la cual tiempo después cerró.

Años más tarde, María y su hija se arriesgaron por un emprendimiento y llamaron a sus amigas para hacer realidad esa microempresa.

Fue así que nació Repostería Mía, que se estableció en la 5 avenida, entre la 5 y 6 calle, del populoso barrio Guamilito.

Este negocio, en donde se pueden encontrar minipasteles para cumpleaños a L150, pastelitos de harina con relleno de piña, donas, quesadillas, empanadas de carne y pan de banano, con el paso de los años se volvió muy popular entre los empleados de empresas circundantes, abogados y hasta taxistas que pasan por la zona.

“Empezamos el día a las 6:30 am y elaboramos las empanadas de queso, pollo y res, porque eso es lo que más llevan nuestros clientes. Luego procedemos a los panes de levadura”, comentó. La pandemia fue un reto enorme para las cuatro emprendedoras, pues tuvieron que pagar el alquiler varios meses, aunque estaba cerrado, esto para no perder su local.

Asimismo, muchos clientes de pedidos grandes cesaron porque no había reuniones numerosas.

Ver trabajar a estas mujeres es inspirador, todas con una estatura promedio de 1.50 metros no paran, y entre cliente y cliente mueven su repostería en una pequeña vitrina y una cocina que con los utensilios básicos les permite hacer muchos productos.

Lamentan que durante la pandemia, al igual que muchos negocios, buscaron financiamiento; pero en la banca les dijeron que no calificaban.