San Pedro Sula, Honduras.
De tres a siete personas que han intentado suicidarse ingresan cada semana al hospital Mario Catarino Rivas. En el 80% de los casos son mujeres, confirman los médicos.
El 50% de los intentos de suicidio surgen por depresión derivada de problemas sentimentales y el 30% por dificultades económicas, indica Bismark Espinoza, psiquiatra del centro asistencial.
La mayoría de las personas propensas a este padecimiento tienen de 12 a 30 años de edad.
Cuando llegan al Rivas son ingresadas a la Sala de Emergencia, donde se les atiende en primera instancia para salvarles la vida.
Una vez que están fuera de peligro son remitidas al personal de salud mental para recibir consejería y alejar la intención de reincidir. Esto va acompañado por un tratamiento en consulta externa. Según Espinoza, algunos síntomas deben considerarse para identificar a las personas propensas al suicidio. Por ejemplo, los problemas de sueño, irritabilidad, abandono de actividades cotidianas y quejas continuas. En el caso de los niños tienen pesadillas, bajas notas u otros conflictos escolares y agresividad. “En la mayoría de casos, los familiares no se dan cuenta porque es una enfermedad silenciosa. Hay que estar atentos a los cambios para percatarse de que algo está pasando con estas personas para que la ayuda sea oportuna”, dice el médico.
Entre los factores de riesgo que pueden incidir en una recaída está el abandono del tratamiento. Del 30 al 40% de las personas con depresión lo hacen, sobre todo cuando ningún pariente los apoya.
El 10 de septiembre es el Día Mundial contra el Suicidio, declarado por la Organización Mundial de la Salud en 1992.
Los estudiantes de la clase de Psicopatología desarrollarán una conferencia sobre prevención.
De tres a siete personas que han intentado suicidarse ingresan cada semana al hospital Mario Catarino Rivas. En el 80% de los casos son mujeres, confirman los médicos.
El 50% de los intentos de suicidio surgen por depresión derivada de problemas sentimentales y el 30% por dificultades económicas, indica Bismark Espinoza, psiquiatra del centro asistencial.
La mayoría de las personas propensas a este padecimiento tienen de 12 a 30 años de edad.
Cuando llegan al Rivas son ingresadas a la Sala de Emergencia, donde se les atiende en primera instancia para salvarles la vida.
Una vez que están fuera de peligro son remitidas al personal de salud mental para recibir consejería y alejar la intención de reincidir. Esto va acompañado por un tratamiento en consulta externa. Según Espinoza, algunos síntomas deben considerarse para identificar a las personas propensas al suicidio. Por ejemplo, los problemas de sueño, irritabilidad, abandono de actividades cotidianas y quejas continuas. En el caso de los niños tienen pesadillas, bajas notas u otros conflictos escolares y agresividad. “En la mayoría de casos, los familiares no se dan cuenta porque es una enfermedad silenciosa. Hay que estar atentos a los cambios para percatarse de que algo está pasando con estas personas para que la ayuda sea oportuna”, dice el médico.
Entre los factores de riesgo que pueden incidir en una recaída está el abandono del tratamiento. Del 30 al 40% de las personas con depresión lo hacen, sobre todo cuando ningún pariente los apoya.
El 10 de septiembre es el Día Mundial contra el Suicidio, declarado por la Organización Mundial de la Salud en 1992.
Los estudiantes de la clase de Psicopatología desarrollarán una conferencia sobre prevención.