San Pedro Sula.

Los pobladores de la Céleo Gonzales, Chamelecón y Rivera Hernández siguen respirando malos olores y viviendo en carne propia la falta del tratamiento de aguas residuales en la ciudad.

La problemática se agudizó luego de los estragos de las tormentas Eta y Iota.

Las autoridades municipales siguen enfrentando un gran reto: dar calidad de vida a los sampedranos, pero si no tratan las aguas residuales es una tarea pendiente que pone en entredicho el eslogan del actual alcalde Armando Calidonio “ciudad inteligente”.

El diagnóstico del Plan Maestro de Desarrollo Municipal establece que se considera urgente la atención al tratamiento de aguas residuales.

“En San Pedro Sula la gran mayoría de los afluentes de alcantarillado sanitario no reciben tratamiento y son descargados al canal Sunseri y a los ríos Bermejo y Sauce así como las aguas residuales en el sector Cofradía que se vierten en el río Chamelecón”, dice el informe.

De acuerdo con el estudio hecho en el municipio, algunas urbanizaciones con sistemas independientes tienen sus propios sistemas de tratamiento de aguas residuales, pero el monitoreo y control de descargas debe ser mejorado.

Hay que recordar que los servicios de agua potable y alcantarillado sanitario que se brindan en el municipio se prestan a través de un contrato de concesión con la empresa Aguas de San Pedro y termina en 2031, quedan 10 años para que finalice.

Se han considerado, en planes preliminares, construir tres plantas de tratamiento en Chotepe, aeropuerto y Cofradía para evitar un deterioro ambiental agudo e irreversible, dice el estudio hecho por la alcaldía para la elaboración del Plan Maestro.

Pero todo el diagnóstico ha quedado en papel mojado y la advertencia está hecha, ya que las autoridades están sabidas que las plantas de tratamiento debe ir aparejadas del adecuado diseño y construcción de colectores de aguas lluvias que permitan minimizar el impacto de las mismas sobre las áreas de asentamiento y fortalecer la resiliencia del municipio ante eventos meteorológicos extraordinarios.

“Sabemos que representará un costo para los sampedranos y habían avances en el tema, pero está estancado. Nosotros como regidores no hemos discutido este tema en sesión”, dijo el regidor José Antonio Rivera.

Para la ambientalista Diana Betancour es un asunto prioritario porque se han visto las afectaciones en las colonias y barrios de la ciudad.

Explicó que la contaminación aumenta cada día más y los ríos reciben las descargas crudas afectando no solo a San Pedro Sula sino a todo el valle de Sula.

Rubén Lozano, sampedrano e ingeniero civil, dijo que se debe prestar atención a esta temática. El tema se incluyó en el Plan Municipal de Desarrollo, y nos gustaría saber el detalle de lo propuesto y las acciones que se han tomado o están por tomarse, ya que la solución a este problema no lo podemos postergar.

El crecimiento habitacional aporta más aguas crudas que van a las fuentes naturales de la ciudad y con ello aumenta la contaminación del río Chamelecón y con las lluvias quedó evidenciado que es un verdadero problema.

Datos

- La Municipalidad ya adquirió 21 manzanas en la zona de la Rivera Hernández, 23 en el sector Chotepe, y 24 en Cofradía, las que cuestan unos 51 millones de lempiras. En esos predios se construirán las plantas. Pero el terreno que costó 23 millones de lempiras fue invadido y se pagó con el canon que la concesionaria paga a la municipalidad.Hay una investigación en proceso sobre todo el problema.

- 5,000 millones de lempiras costaría tratar las aguas en la ciudad. Esta cantidad se incrementó, lo que resulta impagable vía tarifa.

- 3 plantas de tratamiento son las que se pretende construir desde hace 21 años