Lo que comenzó como una afición durante su infancia se convirtió con los años en el oficio y emprendimiento de Marbeli Martínez, una sampedrana que encontró en la costura una forma de ganarse la vida y desarrollar su creatividad.
Su acercamiento al mundo textil comenzó en casa. Desde niña observaba a su abuela coser a mano y a su madre trabajar en una máquina doméstica. Aquellas imágenes despertaron su interés por aprender un oficio que, años después, terminaría convirtiéndose en su propio negocio.
El camino no fue inmediato. Durante un tiempo trabajó en la bodega de un taller familiar en Choloma, donde tuvo contacto con máquinas industriales y conoció de cerca el proceso de elaboración de diferentes prendas.
En sus momentos libres comenzó a practicar por cuenta propia. Con el tiempo adquirió experiencia y decidió buscar una formación técnica que le permitiera perfeccionar sus conocimientos.
Después de varios años de aprendizaje, Martínez ingresó al Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), donde inició un curso de capacitación en confección.
La formación le permitió fortalecer las habilidades que había adquirido de manera práctica y avanzar hacia el objetivo de tener su propio espacio de trabajo.
Actualmente atiende en un taller ubicado en la 12 calle, 2 avenida, barrio Medina, en San Pedro Sula, donde recibe pedidos y confecciona diferentes productos textiles.
Entre sus trabajos se encuentran prendas de vestir, arreglos y modificaciones de ropa, fundas para almohadas, juegos de cameritas y edredones acolchados.
Uno de los aspectos que caracteriza su emprendimiento es el cuidado que pone en cada pieza. Los edredones son elaborados con telas de calidad y requieren un proceso de medición, preparación y acabado manual.
“Todo va medido e hilvanado a mano. Un trabajo bien hecho requiere tiempo y paciencia”, explica Martínez.
La emprendedora apuesta por atender pedidos personalizados, una modalidad que le permite adaptar cada trabajo a las necesidades y medidas solicitadas por sus clientes.
Los juegos de edredones tienen precios desde L800, mientras que los diseños de mayor tamaño, incluidos los King Size, se cotizan de acuerdo con las características y materiales requeridos.
Para Martínez, uno de los principales retos de su emprendimiento es hacer frente al costo de las telas y demás insumos necesarios para la confección.
A esto se suma la competencia de productos elaborados industrialmente y comercializados a precios más bajos. Sin embargo, considera que el trabajo artesanal conserva un valor especial para quienes buscan prendas o artículos confeccionados de acuerdo con sus gustos y medidas.
Su apuesta es mantener la calidad y ofrecer productos personalizados, diferenciándose de las piezas fabricadas en grandes cantidades.
La historia de Martínez muestra cómo una habilidad aprendida desde casa puede transformarse en una alternativa de emprendimiento.
Aquello que comenzó observando a su madre, su abuela y su tía se convirtió primero en una práctica durante sus ratos libres y posteriormente en una actividad profesional.
Hoy, desde su taller en el barrio Medina, continúa fortaleciendo su emprendimiento mediante pedidos personalizados y nuevos diseños, con la intención de ampliar su clientela y mantener vivo un oficio que aprendió desde niña.
Para realizar pedidos o solicitar información sobre sus productos y trabajos de confección, los clientes pueden comunicarse con Marbeli Martínez al 9706-3250.