Orar por las vocaciones sacerdotales y religiosas pidió ayer el obispo Ángel Garachana en la misa crismal, donde más de 60 presbíteros renovaron sus compromisos ministeriales.
“Ustedes deben decir ‘vemos muchos sacerdotes’, pero necesitamos el doble”, les dijo el obispo a los fieles.
Oren por los sacerdotes para que el Señor derrame bendiciones y que sean ministros fieles de Cristo, pidió monseñor.
La misa de ayer es fiesta de la fidelidad sacerdotal porque Cristo al entregar el misterio en la eucaristía a la Iglesia instituyó también el sacerdocio, que se hace presente en la celebración donde el obispo preside la celebración rodeado por los sacerdotes y los fieles.
El mensaje fue parte de la homilía en que se recordó al papa Francisco y su labor en los pocos días que lleva al frente de la Iglesia Católica. “El Papa nos ha dicho que desea una Iglesia pobre y para los pobres. Nos ha dicho que todo poder debe estar al servicio de los pequeños y humildes”.
Garachana agregó que, con esa actitud, el Papa está recordando el programa de Jesús.
Recalcó que el Papa no está modelando poses especiales, sino que el espíritu lo está llevando a la humildad, a la sencillez, a la ternura y a la compasión evangélica.Dijo que Francisco quiere realizar un ministerio de consolación, de liberación y de esperanza porque nos ha dicho que “no nos dejemos robar la esperanza”.
Recordó que la diócesis de San Pedro Sula está en sínodo porque quiere ser cada vez más una Iglesia animada, empujada por el dinamismo del espíritu de Jesús, el ungido, porque eso es lo que se quiere y no que sea el espíritu del mundo el que lleve a la Iglesia. La misa crismal reunió a feligreses y sacerdotes de distintas partes de la diócesis para estar presentes en la consagración del crisma y la bendición de los santos óleos de los enfermos y catecúmenos.
Los aceites son utilizados durante todo el año por todos los sacerdotes en las parroquias.
La eucaristía es una de las principales expresiones en las que se manifiesta la plenitud del sacerdocio como un signo de la estrecha comunión del presbítero con el obispo. La misa crismal se realiza tradicionalmente el Jueves Santo, pero por razones pastorales el obispo puede adelantarla, como sucede en la diócesis de San Pedro Sula. Lo que se pretende es que los curas estén en sus parroquias el Jueves Santo.
Ayer, la celebración eucarística fue solemne y la participación de los fieles fue positiva, lo que fue resaltado por varios curas que acudieron a la misa.
“Les pedimos a los fieles que oren por nosotros y motivamos a las familias a que ayuden a sus hijos a descubrir su vocación sacerdotal. Necesitamos más curas y religiosas en el país”, dijo el padre Luis Estévez.
15 curas renovaron sus votos en Danlí
Los presbíteros de ocho parroquias del departamento de El Paraíso participaron en la misa crismal presidida por monseñor Juan José Pineda, quien les pidió a los fieles y sacerdotes trabajar con dedicación por el prójimo.
“Que el corazón del padre se derrame sobre la totalidad de su pueblo aquí reunido, haciéndonos a todos hermanos y que nunca, nunca, nunca haya entre nosotros un sentimiento de rencor o división”.
Enfatizó que cuando se perdona tiene que ser completo el perdón, como Dios lo hace.