Un frappé casero es la manera perfecta de disfrutar el café en una versión refrescante y cremosa, ideal para las mañanas calurosas o como un antojo dulce en cualquier momento del día.
Con ingredientes sencillos que seguramente ya tienes en casa, puedes preparar una bebida que combine la intensidad del café con la suavidad de la leche y el toque aromático de la vainilla. Además, la textura espumosa que se logra al licuar el hielo convierte cada sorbo en una experiencia deliciosa y revitalizante.
Lo mejor de esta receta es su versatilidad: puedes personalizarla con crema batida, jarabe de chocolate o caramelo para darle un acabado digno de cafetería, pero sin salir de tu cocina.
Ingredientes : 1 taza de café negro frío, 1 taza de hielo, 1/2 taza de leche entera o deslactosada, 2 cucharadas de azúcar o endulzante al gusto, 2 cucharadas de crema batida (opcional, para decorar), 1/2 cucharada de extracto de vainilla, 1 cucharada de jarabe de chocolate o caramelo (opcional, para decorar)
Paso a paso: 1. Prepare una taza de café negro fuerte y déjela que se enfríe a temperatura ambiente o en el refrigerador.
2. En una licuadora, coloque el café frío, el hielo, la leche, el azúcar y la vainilla.
3. Licuar a alta velocidad hasta que el hielo se haya triturado completamente y obtenga una mezcla suave y espumosa.
4. Sirve el frappé en un vaso alto. Si lo prefieres, agrega crema batida en la parte superior y decora con jarabe de chocolate o caramelo para darle un toque especial.