LA LIMA.

Con la tierra agrietada y las matas podridas, la producción nacional de banano atraviesa posiblemente la crisis más grave de su historia reciente, y a tres meses del impacto de los devastadores huracanes Eta y Iota necesita un contundente apoyo para resurgir.

A noviembre de 2020 -justo el mes de los desastres naturales- el sector productor generó 483.4 millones de dólares en concepto de exportaciones, lo cual significó un crecimiento interanual de 17.3%, como resultado de la mejora de 23.6% en el precio internacional, a pesar del descenso de 5.1% en el volumen exportado, reportó el Banco Central (BCH).

Históricamente, Estados Unidos ha sido el principal receptor de la fruta hondureña, con arriba del 98% de las ventas externas.

A causa de las inundaciones originadas por los dos huracanes, productores estiman que se perdió el 82% de las fincas, es decir, unas 2,522 hectáreas.

Según el empresario de palma aceitera y banano Héctor Castro, los productores urgen de inmediato que las autoridades del Gobierno, ya sea Invest-H, o la Comisión Ejecutiva para el Control de Inundaciones en el Valle de Sula, reparen la infraestructura de bordos y carreteras que rodean las fincas de producción agroalimentaria.

“Mientras no se repare ese sistema básico del control de inundaciones no se va a poder retomar la siembra del cultivo de banano”, dijo Castro.

Los suelos están agrietados y las matas podridas por la anegación. Productores urgen de créditos frescos.
Debido a los daños ocasionados por las inundaciones, los productores precisan de recursos para recuperar las fincas.

Por ejemplo, requieren remover por lo menos un metro del suelo, puesto que el estado actual impide la compactación, lo que resulta dañino para el crecimiento, productividad y calidad de la planta.

Los costos para remover el suelo rondan entre los 18,500 y 18,600 dólares por hectárea, lo cual asciende en conjunto a 40 millones de dólares (mil millones de lempiras) en todas las hectáreas afectadas.

El sector requiere de asistencia financiera oportuna, puesto que están a contrarreloj, considerando que desde que se siembra la planta hasta la fecha de cosecha tarda nueve meses.

Esto significa que debido a los desastres también hay unos 400,000 puestos de trabajo suspendidos en el sector, entre las áreas de siembra, cosecha y empaque de la fruta, aseguró Castro.

”Se dan cuenta ahora de la enorme tragedia social que se está viviendo en estos momento en el agro en el valle de Sula”, dijo el productor.

3 Claves del sector: La fruta significa el principal productor de divisas para el sector agrícola nacional.
1- Aporte de la región. La industria bananera de América Latina exportó cerca de 237 millones de cajas de bananas a Norteamérica en 2020. Honduras, Guatemala, Costa Rica, Ecuador, Colombia, Nicaragua, Perú son áreas de producción centrales para la industria, al igual que México y República Dominicana.
2- Contribución al PIB. Por su generación de empleos y divisas en concepto de exportaciones, el banano es el principal producto del sector agrícola en Honduras. La mayoría de la fruta que se produce en Yoro, Colón y Cortés es destinada para la venta externa a Estados Unidos.
3- Respaldo a Honduras. En medios internacionales, los ejecutivos de Dole y Chiquita reiteraron la visión de cada multinacional por seguir confiando en Honduras y Guatemala, pese a las adversidades. Ambas empresas gozan de más de 100 años de operaciones en Centroamérica.

Compromiso

Las autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) estimaron pérdidas millonarias debido a la falta de exportación por muchos meses.

Ante ello, el titular de la SAG, Mauricio Guevara Pinto, se comprometió a darle “todo el impulso que se requiera al sector bananero en vista del plan de recuperación económica que plantea el Gobierno de Honduras”.

“No tenemos un número definitivo, pero sí el decaimiento en el sector banano tendrá un fuerte golpe en la economía”, refirió.

Transnacionales

El portal Fruitnet Media International entrevistó días atrás a Carlos López Flores, presidente desde 2018 de Chiquita, quien recién regresó de un viaje a Centroamérica para atestiguar la devastación provocada por Eta y Iota en el sector bananero.

El ejecutivo alertó que además de la crisis humanitaria, la pérdida resultante en la producción de la fruta impactará el mercado internacional en los próximos meses.

“Muchas familias han sido desplazadas y ahora enfrentan condiciones de vida difíciles, creando una grave crisis humanitaria que se ha vuelto más desafiante por la pandemia”, dijo López Flores.

Debido a Eta y Iota se estima que 20% de la población del país perdió sus activos.
“Todas nuestras operaciones agrícolas y comunidades se vieron profundamente afectadas, incluso más de lo estimado originalmente, lo que ha resultado en una producción limitada de banano en el futuro previsible. Requerirá una inversión significativa de fondos y tiempo para reconstruir las áreas afectadas”, alertó el ejecutivo.

Según López Flores, las pérdidas de producción han afectado la cadena de suministro del banano para todos los productores de la región, lo que ha provocado escasez y precios más altos en el mercado estadounidense.

Es muy posible que este año no haya producción nacional de banano.

Maynor Velásquez, gerente general de Aprobana.
En el caso de Chiquita, esto ha significado buscar diversas alternativas para cumplir con los compromisos del programa, lo que ha ocasionado que la fruta se desvíe de otros mercados para cubrir el vacío dejado por Honduras y Guatemala.

Por consecuencia, la compañía estadounidense ha tenido que adaptarse rápidamente a las nuevas rotaciones de envío, operaciones logísticas y requisitos de transporte interior. “Hemos tenido que implementar un recargo para cubrir el costo de atender nuestros principales contratos en el mercado estadounidense, y esto equivaldría a un aumento relativamente pequeño del precio minorista del banano”, explicó.

“Tuvimos que redistribuir nuestra cadena de suministro a países de abastecimiento alternativo como Ecuador, que es el mayor exportador de banano del mundo, donde los precios de la fruta han aumentado de manera desproporcionada.

Los huracanes dañaron todas las fincas de banano del Valle de Sula.

Medardo Galindo, presidente de la FPX.
En tanto, el portal Produce Business UK entrevistó a finales de enero a Renato Acuña Delcore, presidente de Dole Fresh Fruit International, quien dijo que la industria estima un 20% en pérdida de volumen de suministro de la fruta destinada a EE UU a causa de los daños registrados en Honduras y Guatemala.

Para este año, la industria mundial anticipa una pérdida de más de 40 millones de cajas entre los dos países centroamericanos, por lo cual se requerirá de una fuerte inversión para regresar a los niveles normales.

“La empresa ha estado operando en Honduras durante 120 años y tiene toda la intención de reconstruir y continuar siendo uno de los principales empleadores y exportadores del país”, dijo Acuña Delcore.