19/05/2022
04:31 PM

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Momentos de horror, durante el Mitch, vivieron en Miami, Tela

Vecinos de la comunidad Miami, Tela dicen que se sienten más vulnerables que antes del estrago del huracán Mitch

Miami, Tela

“Son momentos que no se olvidarán”. Con esa frase empezó a recordar el pescador Wilmer Andino la angustia que vivieron el día que el huracán Mitch azotó a la comunidad de Miami, Tela.

“Fue terrible ver cómo las gigantescas olas cruzaban la comunidad de un lado a otro. Vivienda que había se la llevaban”, relata Andino, presidente del patronato.

Con el huracán, el mar les quitó a los habitantes de ese sector más de 20 metros de playa. Desde entonces, el agua no retrocede. Allí se quedó.

“Fueron cinco días de angustia, zozobra y difíciles los que vivimos. La única salida que nos quedó fue por la laguna Quemada para agarrar para los cerros de la zona, pero las fuertes lluvias nos dificultaban salir del lugar”, recuerda.

En la comunidad solo quedaron los jóvenes para cuidar los pocos bienes que tenían. “En esos momentos solamente nos encomendamos a Dios porque Él era la única salida y quien nos podía salvar”, expresa.

Foto: La Prensa

28/10/98 Además de Miami, otras comunidades como Tornabé, Marión, Montefresco, Las Brisas, San Alejo, El Paraíso y otras aldeas resultaron afectadas.
El huracán, además de quitarles parte de la comunidad, aceleró el proceso de muerte de los cocoteros, en ese momento, afectados por la enfermedad del amarillamiento letal.

En ese entonces había unos 300 habitantes y muchos de ellos emigraron porque las condiciones de vida se tornaron más adversas. Ellos observaron una disminución en la pesca, su principal actividad de subsistencia.

“Casi no tuvimos respuesta de los organismos del Estado, pero como aquí somos unidos, después del paso del huracán, con la colaboración de todos, empezamos a reconstruir las casas y a restaurar la comunidad”, dice Andino. La reconstrucción de la aldea les llevó seis meses.

En la actualidad “vamos en decadencia y la verdad es que no se ve un futuro prometedor a pesar de que estamos ubicados en una zona con alto potencial turístico”, considera.

El Estado, critican los habitantes, no invierte en la construcción de infraestructura para modernizar esta comunidad garífuna y ofrecer mejores condiciones de vida.

Foto: La Prensa

Vecinos de la comunidad consideran que van en decadencia y no ven un futuro prometedor a pesar de que están ubicados en una zona con alto potencial turístico. Le solicitan al Gobierno que mejore la carretera de acceso, promocionar la localidad y crear infraestructura.
Sin dormir 15 días. El actual jefe del Cuerpo de Bomberos de Tela, teniente David Velásquez, recuerda que estuvieron 15 días trabajando sin dormir durante y después del huracán (en las labores de rescate y asistencia a los habitantes afectados).

Todos los días, los bomberos trasladaban a los damnificados a los albergues (a las escuelas y al Palacio de los Deportes) y transportaban alimentos a zonas incomunicadas.

Un día, recuerda Velásquez, consiguieron un furgón del Ferrocarril Nacional para cargarlo de alimentos y llevarlo empujado, por la línea férrea (más de 50 kilometros), hasta El Ramal del Tigre.

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En esos momentos de la tragedia, Velásquez y sus colegas bomberos enfrentaron muchas dificultades porque sólo contaban con un vehículo. Con la alcaldía y la Policía conseguían carros para realizar los rescates, inclusive, en horas de la madrugada.

Además de no contar con equipo, la unidad estaba compuesta por un pequeño número de elementos, solamente 10 bomberos. Tenían que multiplicarse en medio de la crisis.

“Una de las zonas más afectadas por el huracán fue el Ramal del Tigre, es un lugar muy vulnerable. Ahora, en ese lugar y otras comunidades, los gobiernos municipales han organizado grupos de primera respuesta y eso nos facilita el trabajo porque ellos hacen rescates y tienen lugares donde albergar a los damnificados”, dice.

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Velásquez cree que, a diferencia de 1998, en 2018 las comunidades están organizadas para afrontar estas crisis. Poseen el Comité de Emergencia Local (Codel), coordinado por las alcaldías y otras instituciones.

Están dotados de lanchas y otros equipos.
Los integrantes de los Codel son capacitados en primeros auxilios y rescates por los bomberos como Velásquez, y miembros de otras organizaciones.