Honduras
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En Honduras está prohibido enfermarse los fines de semana. No se trata de una ley escrita, sino de una realidad que muchos ciudadanos enfrentan: la atención primaria en el sistema público funciona con horario de oficina, de lunes a viernes, de 7:00 de la mañana a 3:00 de la tarde.
Es una realidad que se vive en más de 1,000 centros de salud del país, con apenas un puñado de excepciones; uno de esas se ubica en Las Lajas, Comayagua. No es un centro asistencial cualquiera, se trata de una Clínica Materno Infantil (CMI) que atiende a mujeres en gestación, madres lactantes y féminas en edad fértil. En todo el país existen más de 60 clínicas similares, todas creadas con apoyo de organizaciones nacionales e internacionales.
"Aquí atendemos 24/7", dijo la directora municipal de la clínica en Las Lajas, Delmis Redondo, cuando LA PRENSA Premium realizaba un recorrido por el recóndito municipio, ubicado a más de dos horas del centro
El centro de atención estaba dividido en dos: por un lado el centro de salud que daba atención primaria de enfermedades comunes. Al costado derecho estaba una puerta más grande que llevaba al área de maternidad.
Al ingresar, las paredes mostraban la vulnerabilidad de la zona por los constantes sismos, pero también la necesidad urgente de intervención para reforzar la infraestructura y garantizar más equipamiento.
En uno de los espacios que habilitaron como clínica para albergar a las mujeres que recién dieron a luz estaba una joven. Una cortina que había quedado entreabierta dejaba ver cómo cargaba en sus brazos al bebé. El lloriqueo dejaba en evidencia que sus pulmones estaban sanos, pero ambos seguían en monitoreo previo al alta. Al costado derecho estaba el área de parto, justo donde se encontraba una mula.
“Vengan por aquí”, señaló Redondo, quien en ese momento iba a mostrar las grietas en una de las paredes a causa de los sismos.
Al fondo estaba un espacio que eventualmente utilizan como sala de reuniones porque temen que colapse. Al lado estaba otra habitación en la que ubicaron una sala para citologías.
“Materno infantil hay cuatro en el departamento. Ellos sí trabajan de lunes a domingo porque lo que se atiende son partos”, insistió Redondo.
La Clínica Materno Infantil de Las Lajas, Comayagua, no fue construida por casualidad. Sus inicios están en 2000, cuando la organización Proyecto Aldea Global (PAG) decidió invertir en una iniciativa que redujera la muertes de bebés y mujeres durante el parto.
De acuerdo con Vidal Lanza, director ejecutivo del PAG, eligieron ese municipio por la alta tasa de natalidad, pero también por la lejanía de las comunidades para acudir al Hospital Santa Teresa, en el centro de Comayagua.
“Nosotros apoyamos con dos Clínica Materno Infantil, una fue la de Las Lajas y otra en Taulabé; me parece que fueron con unos fondos que nos donó Usaid (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo, por sus siglas en inglés), después del (huracán) Mitch, entonces nosotros nos encargamos de todo el tema de la construcción y la ampliación, porque me parece que ahí había un pequeño edificio, entonces lo terminamos”, aseguró.
En Las Lajas, primero apoyaron con la construcción del centro asistencial, luego entregaron equipo como camillas y burras de parto, así como medicamentos y material para el área administrativa.
Lanza afirmó que el inicio fue un reto porque las personas estaban acostumbradas a la atención en sus comunidades con parteras, por lo que cuando se instruyó la atención especializada a través de médicos hubo un poco de resistencia entre las mujeres.
"Eso tardó varios años, porque las parteras pasaron un buen tiempo y siguieron dando. Sí cuesta, como en todas las clínicas, porque se sabe que hay una cultura ahí de que los hombres confiaban en las parteras, no tanto en médicos varones, pero sí se pudo, sólo que eso llevó un poco de tiempo", contó.
De 12.47
por cada 1,000
niños vivos fue la tasa de mortalidad infantil en Honduras en 2025, según datos de la OPS.
Para lograrlo, tuvieron que capacitar a las madres, médicos y gran parte de la comunidad, para demostrarles que la atención especializada reducía la tasa de mortalidad. Para el 2000, la tasa de mortalidad infantil era de 34 por cada 1,000 nacidos vivos, mientras que para 2025 se redujo a 12.47 por cada 1,000 niños vivos, según cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Según Lanza, cuando abrieron la clínica, tenían casos en los que una sola mujer llegaba a tener hasta ocho hijos en diferentes partos, por eso la tasa de natalidad en ese municipio y otros cercanos era bastante alta. Con el tiempo la situación ha cambiado, aunque el personal del centro asistencial aseguró que llegaban a atender hasta 10 mujeres que daban a luz al mes.
“Ahora, por suerte, también ha disminuido, pero era por la alta incidencia que había de mujeres embarazadas y llegar en aquel tiempo a Las Lajas, llegar hasta La Libertad en un parto un poco más delicado le costaba”, aseguró.
Las Clínicas Materno Infantil están diseñadas para atender partos naturales sin complicaciones. Garantizan la atención de las mujeres antes, durante y después de convertirse en madres, por eso tienen atención 24/7.
“Los partos no esperan, eso puede ser a cualquier hora", dijo entre risas Lanza, detallando que, incluso, la mayoría ocurren en la noche.
Siempre un médico y enfermeros se encargan de recibir a las madres. Las revisan, les aplican medicamentos y atienden durante la labor. Si el parto presenta complicaciones son remitidas al Hospital Santa Teresa, en el centro de Comayagua.
“Entonces, los partos que se pueden atender acá no necesitan ir al hospital. Por ejemplo, lo que son madres primerizas, no se pueden atender acá; embarazadas que han tenido cesárea anteriormente, tampoco. Entonces, se les da toda la atención prenatal durante los nueve meses, y se les explica a la madre si va a poder dar a luz en el materno o tiene que irse obligatoriamente para el hospital”, afirmó Redondo, quien trabaja como enfermera en el centro asistencial.
Comentó que muchas mujeres llegan cuando ya van a dar a luz y que les ha tocado atender casos de alto riesgo para que no les toque parir antes de llegar al hospital. Incluso, afirmó que ya han reportado casos de féminas que les toca dar la bienvenida a su hijo en un bus o vehículo particular a mitad del camino.
Instó a seguir promoviendo las Clínica Materno Infantil, ya que en la mayoría de centros asistenciales privados “ahora casi es imposible poder pagar un parto y si tendrán una cesárea, ellos no atienden cesáreas, entonces al menos con la remisión que ellos hacen, por ejemplo, en Santa Teresa, los atienden mucho más rápido”, recordó.
Tres
CMI
fueron creadas por el Proyecto Aldea Global (PAG). Dos están en Comayagua y la tercera en Ocotepeque, aunque aún no se habilita.
Afirmó que ellos apoyaron para que se abrieran tres Clínica Materno Infantil: una en Las Lajas, otra en Taulabé, ambas en Comayagua, y la última en Belén, Gualcho, en Ocotepeque, que continúa en proceso de habilitación.
“La clínica atiende a muchas comunidades, a muchas mujeres que vienen del mismo Taulabé, San José de Comayagua y otras aldeas, que son muchas; en Ocotepeque igual, porque a veces entre una clínica materno infantil y otra pueden haber hasta 50 kilómetros. Nosotros tenemos aquí en Siguatepeque también una clínica en el centro de salud Gustavo Boquín, y ellos atienden muy bien a una gran población de mujeres”, puntualizó.
Para Lanza, garantizar el servicio de calidad no solo beneficia a las mujeres, sino que a los niños que vienen al mundo recibiendo la mejor atención sin importar el horario.