Negocios chinos: "Estamos creando un monstruo económico que no es productivo"
El abogado German Leitzelar, en entrevista con LA PRENSA Premium, lamentó que no exista una supervisión clara y transparente sobre estos negocios, así como del ingreso de mercancía y hasta de los mismos ciudadanos
- Actualizado: 21 de octubre de 2026 a las 16:06 /
La expansión del mercado chino en Honduras es un fenómeno que tiene que ver con una lucha de hegemonía política, con una perspectiva de regulación económica, de regulación migratorio, social y social, así como una política migratoria y de gobernanza, consideró el abogado German Leitzelar.
En diálogo con LA PRENSA Premium afirmó que todos estos temas se resumen en lo que está pasando en el Distrito Central, cuya alcaldía realizó inspecciones más de 70 negocios, encontrando irregularidades en el 60% de ellos. Además, algunos municipios mostraron rechazo a la apertura de negocios en sus comunidades.
Asimismo, en la construcción del Hospital Regional del Sur se detectaron irregularidades migratorias en 16 trabajadores.
Esta información ya había sido denunciada en 2025 por el equipo de investigación de El Heraldo Plus en su reportaje "Albañiles, carpinteros y chef son los chinos que trabajan en el Hospital del Sur", donde expusieron que, de 117 trabajadores chinos, 35 tienen una constancia de cumplimiento emitida por la Secretaría de Trabajo, 53 están en el proceso final para obtener la constancia (actualmente cuentan con el permiso especial de permanencia) y 29 están pendientes de solicitar el permiso especial, que les autoriza una estadía temporal por múltiples motivos, incluyendo trabajo.
"Estamos casi que creando un enorme monstruo de actividad económica que no es productiva y que, además, está desarrollándose en el sector informal de la economía", reflexionó.
A su criterio, el problema empieza porque no hay una supervisión clara de las autoridades en los negocios, por eso existen denuncias de competencia desleal.
Leitzelar lamentó que no exista transparencia y enfatizó en que es necesario saber bajo qué condiciones el gobierno anterior permitió la entrada a los ciudadanos chinos que no tenían la documentación necesario, así como a la mercadería.
"Ellos son los que nos pueden decir, pero tengo entendido que no hay nada escrito, que no hay un documento, que no hay un Tratado de Libre Comercio, que simplemente lo que hay es una especie de puerta abierta para que ingresen las mercaderías y las personas, pero sin ningún control", lo que representa una puerta abierta para que no se paguen impuestos y se apoderen de un sector de la economía que no será para Honduras, condenó.
Insistió que, quizá, todo derive de una actividad de diplomacia por las relaciones entre China y Honduras, pero el país tiene que adquirir algún tipo de corte o de visión económica, sin que eso implique cerrar puertas a ciudadanos de esa nación.
Para él, lo más importante es proteger el "tejido interno" de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) porque "lo que está ocurriendo es que está cerrando un montón de temas económicos de personas que hacían zapatos, personas que hacían ropa, personas que tenían tiendas de verduras y todo ese tipo de cosas, porque se lo están comiendo absolutamente todo".
LA PRENSA Premium dialogó con varios comerciantes formales e informales en Comayagüela, en la capital de Honduras, donde, incluso, ya existe prácticamente un barrio Chino. También dialogó con dueños de ferreterías de Potrerillos, Villanueva, y Choloma, quienes aseguraron que sus ventas han bajado desde que se comenzaron a instalar negocios chinos.
"Es que ellos (China) tienen una cantidad de gente que pueden migrar y una cantidad de recursos que pueden migrar, que les permiten hacer eso de una forma bien particular y directa", comentó Leitzelar al ser consultado sobre la rápida expansión del mercado chino en Honduras y otros países de Latinoamérica, como El Salvador, Nicaragua, Perú y otras naciones.
A su criterio, se necesita "una regionalización de la visión del problema para generar políticas de forma colectiva. Pero si los pocos esfuerzos de integración que existían están desapareciendo, esa es otra ruta y otra vía que veo poco probable, porque, vuelvo al tema de la falta de institucionalidad, tanto local como regionalmente, y eso es lo que nos pone contra la pared".