Giro ideológico en Latinoamérica: más gobiernos de derecha que de izquierda

Las victorias de los derechistas Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia pintan una región más conservadora, con 13 gobiernos de derecha frente a siete de izquierda

Giro ideológico en Latinoamérica: más gobiernos de derecha que de izquierda
Tegucigalpa, Honduras.-

En los últimos cuatro años, Latinoamérica ha experimentado un giro ideológico-político hacia la derecha.

Actualmente, hay 11 países gobernados por presidentes conservadores. Si se suman los recientes triunfos de la derecha en Perú y Colombia, la cifra sube a 13 mandatarios, frente a siete de izquierda.

Los presidentes derechistas en el poder son Nasry Asfura en Honduras, Javier Milei en Argentina, José Antonio Kast en Chile, Rodrigo Paz en Bolivia, Santiago Peña en Paraguay y Daniel Noboa en Ecuador.

Se suman Laura Fernández en Costa Rica, José Raúl Mulino en Panamá, Luis Abinader en República Dominicana, Nayib Bukele en El Salvador y Alix Didier Fils-Aimé en Haití como presidente interino.

En Perú ganó recientemente la conservadora Keiko Fujimori (asumiría el 28 de julio), mientras que en Colombia la banda presidencial pasará a Abelardo de la Espriella el 7 de agosto.

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La izquierda latinoamericana perdió terreno y solo conserva siete presidentes: Claudia Sheinbaum en México, Lula da Silva en Brasil, Miguel Díaz-Canel en Cuba y Daniel Ortega en Nicaragua. Estos dos últimos gobiernos son considerados autoritarios.

En Venezuela, pese a la captura de Nicolás Maduro por parte de autoridades estadounidenses al ser acusado por narcotráfico, el país sigue bajo la estructura del chavismo con Delcy Rodríguez como presidenta encargada.

El espectro también abarca a Bernardo Arévalo (Guatemala), quien, pese a no integrarse en el bloque ideológico socialista en el continente, llegó al poder bajo el impulso de un partido progresista.

En contraste, el reparto ideológico en 2022 estaba equilibrado: 10 gobiernos de izquierda frente a igual número de derecha.

Cambios cíclicos

De acuerdo con analistas, el movimiento del péndulo político en América Latina no ocurre únicamente por afinidad ideológica, sino más como voto de castigo y manifestación del descontento de la ciudadanía hacia la gestión de sus gobiernos.

Un ejemplo claro es Honduras. En 2022, el país es comandado por primera vez por una presidenta de izquierda tras el triunfo de Xiomara Castro en los comicios de 2021, bajo la bandera de Libertad y Refundación (Libre).

Para los analistas, su victoria fue producto del rechazo de la mayoría ciudadana hacia los gobiernos del Partido Nacional, los cuales quedaron manchados por casos de corrupción y hasta narcopolítica, como el caso del exmandatario Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión por narcotráfico y posteriormente indultado por el presidente estadounidense Donald Trump.

Para Augusto Aguilar, analista y experto en temas electorales, el incumplimiento de promesas le pasó factura Libre, incidiendo en que la mayoría de hondureños trajeran de vuelta a la derecha al darle el voto a Nasry Asfura.

Desde su perspectiva, el problema de la izquierda radica en que "no han sabido aprovechar en hacer buenos gobiernos, de apegarse a las promesas de campaña".

Agregó que "la gente espera que cuando llegue un gobierno con tendencias de izquierda, no se van a producir esos fenómenos del nepotismo y la corrupción, y a veces es aún peor todavía".

No obstante, indicó que existen excepciones, ejemplificando el caso de México ya que Sheinbaum es la continuación del partido Movimiento Regeneracional Nacional (Morena) que estuvo encabezado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

En su opinión, AMLO hizo "un buen gobierno", comentando que "fácilmente ganó la presidenta que tienen los mexicanos. Cumplieron con promesas que aquí ni siquiera las han hecho. Cuando dijo, por ejemplo, 'me voy a rebajar el 40% del sueldo, nadie, ningún funcionario puede ganar más que la presidenta'. Cosas como esas".

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El analista en temas internacionales, Omar García, la alternabilidad entre derecha-izquierda, la cual no es mala, pero al mismo tiempo puede reflejar descontento hacia los gobiernos de turno.

Señaló que esas transiciones "denotan que los partidos, bien sean izquierda o derecha, no están respondiendo a las necesidades, pues con excepción de algún tiempo que fue México, por ejemplo, que el PRI estuvo bastante tiempo, pero de ahí la alternabilidad de poderes demuestra de que hay un desgaste y no hay una respuesta de prosperidad a las naciones".

Los giros político-ideológicos no son algo nuevo de la década de los 2020. Un ejemplo es el caso de Brasil. Entre 2003 y 2011 el gigante sudamericano estuvo liderado por Lula Da Silva y se buscó la continuidad de la izquierda a través de Dilma Rousseff. Rouseff fue destituida en 2016 por el Senado de ese país.

En 2018 la mayoría de brasileños elige al ultraderechista Jair Bolsonaro para que tome las riendas del país para el período 2019-2023. Sin embargo, su administración estuvo envuelta en críticas, sobre todo por su falta de acción ante la pandemia de covid-19. Esto afectó profundamente sus aspiraciones a reelegirse, perdiendo las elecciones de 2022 ante Lula Da Silva.

Por su parte, el abogado y analista Henry Salinas no descarta que a futuro que América Latina rechace a la derecha si no se atienden necesidades prioritarias que tienen las poblaciones.

"El péndulo se puede mover y no precisamente para la izquierda. Puede ser también para otro sector de la derecha, no el partido de gobierno como tal, sino cualquier otra opción, menos el partido que gobierna", declaró.

Influencia de Trump

Aparte del descontento hacia los gobiernos de turno, el apoyo de Donald Trump hacia candidatos presidenciales afines a la derecha es uno de los factores que ha tenido peso en los procesos democráticos de países latinoamericanos. El apoyo incluso ha llegado a ser explícito, tal como lo hizo hacia Asfura, y De La Espriella.

La primera manifestación de respaldo abierto por parte de Trump ocurrió de cara a los comicios hondureños en noviembre de 2025. A dos días de la fiesta cívica, el presidente publicó en Truth Social que “el único amigo verdadero de la libertad en Honduras es Tito Asfura. Tito y yo podemos trabajar juntos para luchar contra los narcomunistas y brindar la ayuda necesaria al pueblo de Honduras”.

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Por otro lado, tras realizarse la primera vuelta electoral en Colombia, Trump escribió en Truth Social "Como presidente, Abelardo tendría un éxito tremendo al liderar a Colombia para hacer crecer la economía, crear empleo, promover el comercio, detener la inmigración ilegal, tomar medidas enérgicas contra el crimen y las drogas, y restablecer la ley y el orden".

Salinas remarcó que no se puede obviar la influencia que ha tenido Estados Unidos en las elecciones latinoamericanas celebradas entre 2025 y en lo que va de 2026.

"Hemos visto el poder que está influyendo dentro de los procesos electorales, trabajar en conjunto con estos países de derecha. Habrá que ver qué resultados o qué beneficios puede traer Estados Unidos a Colombia, a Honduras, a esas naciones que están teniendo gobiernos de derecha y abiertamente apoyada por los Estados Unidos".

Más allá de la ideología

Los entrevistados coinciden en que estos países siguen siendo por problemas como la corrupción, desigualdad y pobreza, indistintamente del partido gobernante y su ideología.

García citó que de acuerdo a mediciones de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), la gobernabilidad democrática ha retrocedido mientras al mismo tiempo la corrupción sigue creciendo.

"Cuando la ingobernabilidad y la corrupción se acrecienta, hay un retroceso en lo que es la mejora de la vida social de las personas, y si eso se acreciente, por eso vamos a seguir viendo esas migraciones masivas de gente saliendo de varios países para otros", apuntó.

Salinas advirtió que resulta contraproducente que los ciudadanos asuman de forma arraigada una postura de votar "en contra de" sin tomar en cuenta las propuestas de gobierno.

"Estamos votando por descarte y eso es negativo porque al final, ¿en dónde quedan las propuestas?, ¿en dónde quedan las opciones de desarrollo para una nación?", criticó.

A criterio de Aguilar, un gobierno logrará mantenerse en el poder si este cumple con características como la ética, patriotismo, respeto a los derechos humanos, el cumplimiento de las promesas de campaña y no incurrir en prácticas de corrupción.

Desde la óptica de Salinas, Honduras y el resto de países de la región tienen problemas urgentes por resolver como en el área de salud, educación, infraestructura, seguridad y pobreza.

"Más allá de ver el debate y el tema de izquierda o derecha, hay que atender estos temas que prioritarios y urgentes para el desarrollo del pueblo hondureño y para el desarrollo general del pueblo latinoamericano", subrayó.

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Redacción web
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