19/05/2022
05:36 AM

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Huracanes detonaron que hondureños pidieran refugio en México

El titular de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados indicó que la mayoría de hondureños que hacen solicitudes de asilo vienen de San Pedro Sula

Redacción.

La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) recibió hasta septiembre 90,314 solicitudes de refugio, cifra que supera el récord histórico. De esa cantidad, más del tercio, unas 31,894 peticiones, vinieron de hondureños, quienes hasta mediados de octubre han ocupado el primer lugar por el número de solicitantes.

El coordinador general de la Comar, Andrés Alfonso Ramírez Silva, conversó vía Zoom con Diario LA PRENSA sobre las causas que llevan a los hondureños a pedir asilo en México y también de cómo los devastadores Eta y Iota incidieron en su desplazamiento forzado.

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Según el funcionario mexicano, una de las razones tiene que ver “directamente con el hecho de que en la percepción de la gente” el covid ha dejado de ser un inhibidor para que las personas salgan de su país de origen y más bien se ha constituido en un factor que los impulsa a salir.

“El segundo aspecto y factor importante para explicar este tema del incremento ostensible de personas que salen de su país es el de las crisis económicas derivadas del covid, porque por la pandemia hubo mucho menos inversión, empresas que no sostuvieron el ritmo y que quebraron, y por lo tanto eso generó muchísimo desempleo”.

Esta situación, según Ramírez Silva, provocó más cuestiones de enfrentamientos y violaciones a los derechos humanos, “o sea, elementos propios de una crisis económica que derivan en situaciones detonantes que pueden explicar la salida forzada de personas de sus países de origen, primero como desplazamiento forzado y posteriormente como personas que de plano deciden abandonar su país”.

El tercer elemento que ha incidido en que más hondureños soliciten asilo en México han sido justamente los huracanes Eta y Iota, “que desde luego tuvieron efectos importantes en la devastación de varias de las aldeas, por la fuerza de estas tormentas que ocasionaron muchísimo daño con un impacto devastador. Entonces esto también se vincula directamente con aquellos elementos detonantes de las salidas forzadas”.

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Ramírez Silva dijo que el solo hecho del desastre, “llámese terremoto, huracán, inundación, deslave, tormenta tropical o cualquiera sea la razón de un desastre que lleve a que las personas pierdan su vivienda y la forma de vivir en la aldea donde residían, este solo hecho en sí mismo no es un causal de refugio. Eso hay que entenderlo”.

Los elementos que definen quién es un refugiado están establecidos en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, así como en la ley mexicana “y el tema de un desastre natural no está definido como una causal de refugio. No es por huracanes que nosotros vamos a reconocer a las personas como refugiadas, pero tampoco podemos tener una visión tan superficial y tan aislada, sino que hay que entender que en muchos de los casos, una persona afectada por un huracán puede llevarlo a otro tipo de elementos que son detonantes de desplazamiento forzado y de refugio, que sí entran dentro de la definición”.

En este tipo de casos, personal de la Comar ha detectado al momento de las entrevistas las razones que llevaron a las personas a abandonar su país. “Nos percatamos de que el huracán se convirtió en una especie de factor que llevó a la exacerbación de otros elementos que agudizan y deterioran la situación de las personas y que sí pueden entrar dentro de la definición de refugiado. Reitero, un desastre en sí mismo no es causal de refugio”.

El funcionario manifestó que la mayoría de los solicitantes provienen de San Pedro Sula. Por otro lado, los hondureños, en su mayoría, han hecho las solicitudes en las regionales de la Comar en Palenque, Tapachula, Tenosique, Monterrey, Ciudad de México, Tijuana y Guadalajara.

El norte. El coordinador general de la Comar agregó que el cuarto elemento y no menos importante, porque ya ha jugado un papel clave, es la esperanza de miles de personas con la llegada de Joe Biden a la Presidencia de los Estados Unidos, “pensando que esto significaba un cambio radical de las políticas migratorias y de refugio de EE UU, sobre todo el discurso relacionado de que ya no se iba a hablar del muro y también de hechos concretos que tenían que ver con el desmantelamiento de los protocolos de protección al migrante, y eso sedujo a mucha gente en el sentido de pensar que podían irse no a México, sino más bien a Estados Unidos”.

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Aunque este factor habla más de la búsqueda de las personas por llegar a Estados Unidos, tras el desencanto, en el sentido de que se dan cuenta de que su ingreso al suelo estadounidense no es automático, “muchos acaban llegando a México y solicitando la condición de refugiado en México”.

De forma invariable y desde 2013, Honduras ha sido el país de origen más común para solicitudes de asilo en México, pero por primera vez Haití está próximo a superarlo, según la tendencia vista en el transcurso de octubre. De acuerdo con estimaciones, México podría ver un alza del 70% de las solicitudes de asilo este año en comparación a 2019 y esto por consecuencia de las peticiones de haitianos.

“Pensamos que por el ritmo de llegadas de haitianos, al final de año va a haber más haitianos que hondureños por primera vez en un año en la historia de México”, añadió el coordinador general.

La mayoría de los haitianos se asentaron en Brasil y Chile tras el devastador terremoto de 2010 en Haití y buscan irse al norte debido a las malas perspectivas económicas en sus países adoptivos, explicó Ramírez Silva.