28/09/2022
01:34 AM

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Grupos armados y campesinos se disputan tierras de los Cachiros en Colón

Un diputado mocionó para que las tierras sean traspasadas al INA, que se encargaría de asignarlas a los campesinos.

Colon

En la finca Cuacu, una extensión de más de 500 hectáreas de palma africana ubicada en el Aguán, los hermanos Javier y Devis Leonel Rivera Maradiaga, conocidos como los Cachiros, cultivaban y tenían una casa con lujos donde departían con sus amigos.

Ahora esas tierras, incautadas por el Estado, están divididas: en una parte habitan campesinos y en la otra un grupo de hombres armados de supuestos arrendadores que también pelean los territorios.

Los grupos de campesinos que por años vieron el derroche en fiestas, lujos en casas y en vehículos de los Cachiros, acusados en Estados Unidos por delitos de tráfico de drogas, ahora afirman que pelearán por el derecho a tener sus tierras para cultivar en la zonas del Aguán.

Ubicación

La finca de palma africana Cuacu está ubicada cerca de la carretera CA-13 y tiene acceso para zonas cercanas a Francia y Limón, pero por el conflicto armado esas calles están bloqueadas por grupos armados y no se puede pasar.

Relataron a la Unidad de Investigación de LA PRENSA Premium que solo han sido trabajadores sin beneficios más que los bajos salarios que les pagaban por el mantenimiento de las fincas y la extracción de la fruta de la palma o el cuidado de ganado.

Desde el 23 de enero, el grupo de campesinos La Auxiliadora, aglutinados en la Plataforma Agraria en el Bajo Aguán, se tomaron la finca Cuacu e instalaron pequeñas covachas hechas de palos y plástico donde permanecen con sus familias.

Los campesinos se fueron a vivir a esa finca con sus familias, no tienen servicio de agua ni electricidad, pero afirman que lucharán y aguantarán las inclemencias del clima para lograr que las tierras queden en sus manos para seguirlas cultivando.

Cuando llegaron a la finca, según relataron a este equipo, estaban con maleza y ellos comenzaron a darles mantenimiento y a sacar un poco de fruta de la parte donde se instalaron, pero con ese tipo de plantación no logran sobrevivir, por lo que tienen que buscar cultivar maíz en otras zonas o buscar otras formas de subsistir mientras termina el conflicto.

Cinco fincas incautadas a los cachiros están en conflicto en el Bajo Aguán.

Ahora este grupo campesino y otros de al menos cinco fincas que pertenecían a los Cachiros tienen la esperanza de poder obtener una parcela de tierra, pues el diputado Jari Dixon presentó una moción para la aprobación de un decreto que autorice traspasar las tierras incautadas con sentencia firme al Instituto Nacional Agrario (INA), que se encargaría de hacer la asignación a los grupos.

Pero los campesinos apostados en Cuacu no la han tenido fácil, pues la Oficina Administradora de Bienes Incautados (Oabi), según dirigentes de la plataforma agraria, supuestamente dio esas tierras en arriendo al exdiputado Óscar Nájera, quien tiene personal de seguridad cuidándolas.

Ese es el caso de la finca Cuacu, donde los campesinos solo pueden estar en los alrededores de unas 200 hectáreas, pues las restantes 450 hectáreas están en poder de un grupo de hombres armados con escopetas que han marcado una frontera para que nadie pase.Los obreros se han apostado por una de las entradas principales que lleva a la carretera CA 13 recorriendo al menos unos 40 minutos por el Aguán.

La Unidad de Investigación de LA PRENSA Premium hizo un recorrido en la zona llegando hasta donde se ubica el grupo de hombres armados, que se alertaron y levantaron sus armas cuando vieron el movimiento de vehículos en la calle dentro de los cultivos de palma africana.

Intentos por solucionar conflicto

1. Las fincas comenzaron a ser tomadas por los campesinos en el Bajo Aguán desde enero de 2022, pero se encontraron con grupos armados de personas que las tienen en arriendo y que afirman están cultivándolas y pagando a la Oabi por el uso de las tierras mensualmente.

2. Ante los conflictos de tierras en el Aguán, la Plataforma Agraria firmó el pasado 22 de febrero de 2022 acuerdos con el ministro de Seguridad, Ramón Sabillón, el Instituto Nacional Agrario y otras partes involucradas, con el fin de llegar a acuerdos y poder solventar la situación.

3. El diputado Jari Dixon mocionó para que las tierras incautadas y con sentencia firme sean pasadas al INA, pero aún no hay ni dictamen de la Oabi sobre la cantidad de fincas y haciendas que aún no han sido vendidas y que tienen las condiciones para el desarrollo de cultivos en el país.

“Hasta aquí podemos llegar, ellos no pasan y nosotros tampoco, así evitamos que nos disparen”, comentó uno de los campesinos que se mantiene en el área tomada.

La finca Cuacu fue acondicionada por los hermanos Rivera Maradiaga en la parte donde se ubica la casa grande, como le llaman los campesino.

Hay luz eléctrica y agua, así como buenos accesos para otras zonas de Colón.“En tiempo de producción de la palma, los supuestos arrendatarios pasan por la calle del portón principal donde estamos apostados y no hay problema, pero ya la gente armada no puede pasar y tienen que buscar otros acceso para salir”, indicaron los miembros del grupo La Auxiliadora.

La finca Cuacu, ubicada en la zona de Brisas del Mar, colinda con otras fincas de palma africana de otras empresas privadas en las que no hay conflictos agrarios.

Directivos de la Plataforma Agraria afirmaron que en Cuacu han habido al menos cinco intentos de desalojos por parte de las autoridades.

El último fue el pasado 29 de junio, cuando las autoridades llegaron con una orden que indicaba el nombre Agrícola Blanco, donde están ubicados los hombres armados, y por eso supuestamente no lograron ejecutar el desalojo.

A un kilómetro de donde están las covachas se observa la casa verde donde los Cachiros realizaban sus fiestas en la finca Cuacu, productora de palma. Pero en ese lugar hay temor y amenazas de hombres armados que vigilan.

El mismo conflicto se extiende a las fincas de Villa Hermosa, Babilonia; otra ubicado en la comunidad de Durango, donde está la cooperativa campesina Palo Verde; otra en Zamora, en Tocoa; y El Coco, en la margen izquierda del Aguán.

Las organizaciones campesinas que conforman la Plataforma Agraria aseguraron que la misma situación se vive en esas otros terrenos incautados a los hermanos Rivera Maradiaga.

Los dirigentes de las plataforma agraria han identificado que esas fincas fueron incautadas al grupo de los Cachiros, ya tienen sentencia firme, pero aún esperan la aprobación del decreto para que sean pasadas al INA.

Para la aprobación del decreto, la comisión del Congreso Nacional pidió a la Oabi el estado de cada una de esas tierras, pero aún no ha sido entregado, pues aducen que lleva tiempo el proceso y están haciendo una auditoría forense a toda la institución por manejos inadecuados de las autoridades anteriores.